Salvo algunos detallitos entre las líneas, que les iré revelando paulatinamente, ya sea en éste artículo o en algún otro, acerca del Pentateuco tengo muy poco que decir, porque su contenido mayormente contiene ciertas leyes que, aunque algunas ayudaron muchísimo para comprender Las Reglas de El Gran Juego, son simples normas dictadas por Moisés, porque sabía que ese pueblo, al cual había ayudado a liberar del yugo de la esclavitud, no podría caminar sin que les mostraran parte del camino a detalle o les obligaran a seguir ese camino con leyes de hombre.
Que no se escandalicen mis hermanos judíos por lo que les he venido
increpando, pero esto ya nos lo aclaró, El Primogénito de todas las cosas
creadas, al asegurarnos que: "Por la dureza de sus corazones, es que
Moisés les permitió repudiar a sus mujeres, pero al principio no fue así"
-(Mateo 19:8)-. Y no es que nuestro Amado Yeshuá esté en contra de las Leyes dictadas
por Moisés, sino que nos quiso aclarar que muchas de las Leyes dictadas por
Moisés se hicieron necesarias para poder poner orden en el pueblo escogido, que
era de muy dura cerviz. De hecho, nuestro Amado Yeshuá aclaró que el no vino a
abolir la Ley ni a los Profetas, sino que vino a darles plenitud -(Mateo
5:17-19)-, o lo que es lo mismo: A EXPLICARNOS LA IMPORTANCIA DE COMPRENDER EL
FIN DE LAS LEYES Y AQUELLO A LO QUE LOS PROFETAS NOS EXORTARON.
En todo caso, yo no le voy a dedicar mucho tiempo a leer entre líneas los
Libros del Pentateuco, porque son más líneas humanas que Divinas. Pero si me
detendré a aclararles algunos detallitos, que descubra entre las líneas de La
Palabra Divina. Pero antes de aclararles algunos detallitos, primero les aclararé,
algunos detallitos entre líneas, acerca del Pentateuco.
Se denomina Pentateuco (del griego: 'Cinco Volúmenes o Libros') al conjunto
de los cinco primeros Libros de La Biblia Cristiana, a saber: Génesis, Éxodo,
Levítico, Números y Deuteronomio. Una buena parte de estos Libros contienen las
muchas Normas por las que se han regido los judíos, desde que se les dictaron estas
normas. De hecho, al conjunto de estos primeros cinco Libros de La Biblia los
judíos le denominan 'Torá', lo que significa 'Instrucción, Enseñanza o Doctrina',
pero que muchos traducen simplemente 'Ley', por ser estos cinco Libros el
fundamento -teórico, religioso e incluso político- del judaísmo. Estos cinco
Libros, también son muy importantes para los musulmanes, los cuales los denominan
At-Tawrat, lo que significa algo así como 'El Desarrollo o El Crecimiento',
quizás porque al seguir estas normas lograremos 'desarrollarnos o crecer'.
Extrañamente, si a esa palabra arábiga le cambiamos la 'r' por una 'b'
(At-Tawbat') significaría 'El Arrepentimiento'. ¡Misterios de la ciencia!
Génesis significa simplemente 'nacimiento, creación u origen', en el
entendido de que contiene los relatos de la creación de todo lo que existe,
particularmente del hombre, y los orígenes del pueblo Israel, quienes habían
sido escogidos para propagar la fe en El Único Dios Verdadero. Este primer
Libro, los judíos lo titulan 'Be Reshith', que son las primeras palabras de la
Torá, que significan: 'En (el) Principio'.
Éxodo significa simplemente 'Salida', en atención a que es la narrativa de
lo acontecido -antes, durante y después- de la salida de los israelitas de
Egipto. Los judíos titulan este Libro 'Shemot', que se translitera como
'Nombres', quizás por la enorme importancia de los 'Nombres' de sus patriarcas,
particularmente el otorgado por Dios Mismo a Jacob.
Levítico significa simplemente 'Acerca de los Levitas', porque hace
referencia a las 'Leyes que deben guardar los levitas', quienes eran los
encargados de ejercer el sacerdocio. En La Torá este Libro se titula 'Vayikra',
que significa 'Él Llamó', en atención a que, de todas tribus de Israel, a los
levitas se les asignó el ejercer el sacerdocio, lo cual evidentemente es un
'llamado' o 'vocación' Realizado por Dios Mismo, porque Él Es El Único que
Puede Autorizar que alguien Se Le Acerque.
Números hace referencia a un 'Censo' ordenado por Dios, a Moisés, al inicio
del segundo año después de la salida de Egipto, para 'contar' los integrantes
de cada tribu de Israel y así poder asignarle a cada tribu algunas tareas, para
que tuvieran algo que hacer, mientras deambulaban por el desierto. De hecho,
los judíos titulan éste Libro 'Bəmidbar', para significar que se refiere a los
hechos acontecidos a sus antepasados en el 'Desierto' y éste debería ser
propiamente el título de éste Libro, tanto cuanto su narrativa incluye eventos
que van más allá de un simple 'Censo'.
Deuteronomio deriva de una palabra griega que significa 'Segunda Ley',
queriendo indicar que se refiere a las leyes escritas por Moisés después de
recibir La Primera Ley, la cual es El Decálogo. Los judíos titulan éste Libro
'Devarim', lo que se translitera como 'Estas son las palabras', para hacer
referencia al conjunto de normas que les legó Moisés, para ayudarles a cumplir
con La Primera Ley. El Libro Segundo de Los Reyes (22-23) se refiere a éste
conjunto de normas como 'Rollo de La Doctrina'. Éste escrito primero recibió
añadiduras y retoques, en los siglos VII y VI a.C., hasta recibir la forma
actual. De manera que, pese a que se les consideran dichos de Moisés, no podemos
asegurar que en realidad lo sean. Sin embargo, el Deuteronomio influyó mucho en
la religiosidad de Israel y en la redacción de algunos Libros del Antiguo
Testamento.
Hace muchos años, cuando La Torá estaba recién formada, algunos religiosos
judíos pusieron, como una introducción a toda La Torá, un himno solemne,
litúrgico, para ensalzar La Acción Creadora de Dios. Se cree que los orígenes
de éste himno eran politeístas, porque se asemejaba a un himno babilónico, que
los judíos ajustaron al monoteísmo, aún algo incipiente. De manera que, para mí
es altamente claro que La Palabra Divina ha sido contaminada, no siempre con
buenas intenciones, por la mano del hombre. No obstante, nuestro Amoroso Padre
Dios Siempre Hace Lo Que Quiere y, en consecuencia, pese a la estorbosa mano
del hombre, Siempre Logra Dejar Intacto Su Mensaje, entre Las Líneas de Su
Palabra. Por eso es tan importante aprender a leer entre Las Líneas de La
Palabra Divina.
En este orden de ideas, les vuelvo a aclarar que, mi intención al
escribirles esta serie de artículos, titulados "Leyendo Entre
Líneas", es simplemente revelarles aquello que logro dilucidar entre Las
Líneas de La Palabra Divina, por lo que me saltaré gran parte de lo que aparece
escrito, en La Palabra Divina, puesto que eso lo pueden leer ustedes solitos. Y
claro que, con toda seguridad me saltaré algunas entre Líneas, por evitar
extenderme mucho en lo que les quiero aclarar, pero espero que ustedes también
pongan de su parte y procuren descubrir aquello que nuestro Amoroso Padre Dios
nos dejó entre Las Líneas de Su Hermoso Mensaje.
UN JUEGO MUY SERIO
Además, con lo que les escribo, tan sólo quiero dejar en claro que, según
entiendo, hemos venido a éste hermoso Mundo a Jugar, pero como nuestros
jerarcas eclesiales nos han venido ocultando algunos datos existenciales, tanto
a ellos como a nosotros se nos ha hecho difícil comprender esta realidad. Como
nos han venido diciendo que Dios Es El Inaccesible, El Castigador, El Exigente,
... El Inalcanzable, pues muchos se han rendido y han dejado de procurarle, Tal
Cual Es: El Amor de amores.
Y claro que, les entiendo, pero no comparto sus malas opiniones acerca de
Dios, porque si bien es cierto parece El Inalcanzable, Él nos Dejó Delimitada
La Ruta para alcanzarle. También es cierto que Es El Exigente, pero porque es
lógico que nos Exija que nos esforcemos por Alcanzarle, dado que no es
cualquier cosita a la que vamos a acceder. Ahora que, me parece una desfachatez
decir que Es El Castigador, puesto que nuestro Amoroso Padre Dios no Castiga a
nadie, somos nosotros los que, debido a nuestras idolatrías, nos hacemos
merecedores de ciertas correcciones, para que en algún momento retornemos a La
Ruta que nos Dejó Delimitada nuestro Amoroso Padre Dios. Pero Él no Impone La
Corrección, sino que de eso se encarga El Karma.
En todo caso, ciertamente El Gran Juego no es nada sencillo, porque se
torna super exigente y complicado, sobre todo en los niveles superiores,
mientras más nos acercamos a nuestro Amoroso Padre Dios, Quien También
Participa, aunque frecuentemente tan sutilmente que nos parece que no estuviera
Presente. ¿Pero, es que acaso El Omnipresente puede estar ausente? ¡Pues no! De
hecho, Está Tan Presente que ya Conoce Los Resultados del Puntaje de cada uno
de nosotros y Procura Diseñar, para cada uno de los que se extravían, rutas
alternas para Intentar Colocarles nuevamente En La Ruta que nos conduce a Su
Hermosa Presencia. De manera que, ciertamente no Es El Inaccesible, puesto que
Intenta que lleguemos a Él.
Nuestro Amoroso Padre Dios Está Tan Presente en El Gran Juego que no lo
vemos porque no queremos. ¿Quién creen ustedes que hizo que hubiera hambre en
Canaán, para forzar a Israel a mudarse a Egipto? ¿Quién endureció el corazón
del Faraón, para que no dejará salir de Egipto a Israel?... Nombren cualquier
evento acontecido y, a la luz de las Profecías, pregúntense Quien Hizo que
sucediera. Luego pregúntense el por qué nuestro Amoroso Padre Dios Hace Lo Que
Hace. ¿Creen que Lo Hace por maldad? ¡Pues no! Sino que lo único que Procura es
Redireccionar los eventos, para nuestro bien.
La idea de hacer pasar hambre a Israel en Canaán era para que realizaran la
labor para la que fueron Escogidos. Pero, estando en Egipto, en vez de
evangelizar a los Egipcios y convertirlos al monoteísmo, los israelitas se
convirtieron al politeísmo. Consecuentemente, Israel tuvo que ser sometido a la
esclavitud, no como castigo, sino como una prueba, para que comprendieran que
alejarse de El único Dios Verdadero trae consecuencias nefastas. Y El Gran Jugo
es tan serio que, ni siquiera los escogidos se escapan de las correcciones
necesarias, para recapacite y vuelva a El Camino que conduce a La Casa de El
Padre.
Abraham, Ismael, Isaac, Israel, Esaú, ... ningún escogido fue exonerado de
alguna prueba, cuando las han requerido. Y sí, se puede decir que somos nosotros
mismos los que solicitamos que nos prueben, porque somos nosotros los que no
terminamos de comprender Las Reglas de El Gran Juego, para aplicarlas. A Moisés
nuestro Amoroso Padre Dios Le Habló, Le Otorgó Grandes Poderes, ... Le Dejó ver
Su Hermosa Espalda y, aún así, Moisés no atinaba a creer Verdaderamente en
Dios. Moisés, pese a sus hermosas vivencias de Dios, dudaba de Dios, o por lo
menos de Su Omnipotencia. No me creen, pues lean el capítulo 20 del Libro de
Los Números. En vez de Moisés golpear la roca, con la seguridad de que saldría
agua de ella, porque así se lo había asegurado nuestro Amoroso Padre Dios, pues
decidió -Libre Albedrío- dudar de El Poder de Dios y, antes de golpear la roca,
le preguntó al pueblo: "¿Acaso haremos brotar de ésta peña agua para
ustedes?" y su duda le costó el no poder habitar en Canaán, la tierra
prometida. De manera que, por muy escogido que seas, si no te mantienes
vigilante para evitar dudar de Dios y reconocer siempre Su Realidad
Existencial, pues no entrarás en la tierra prometida.
Escrito por: Noel Méndez
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