El nombre Jefté, deriva del hebreo 'Yifthah', cuyo significa es propiamente 'Abierto', pero que podría interpretarse como 'Él Abrirá o Liberará'. La narrativa de lo acontecido con este Juez es altamente interesante de desmenuzar, debido a ciertas extrañezas, en apariencias barbáricas, que se nos cuentan, las cuales pudieran hablarnos propiamente de lo perdido que se encontraba Israel al haber abandonado a Yahweh, por ir en pos de falsos dioses. De hecho, en esta oportunidad Israel había ofendido tanto a Yahweh que Éste Les Dijo que ya no Les Salvaría -(Jueces 10:1314)-. Es probable que, el culto que los Israelitas le rendían a aquellos falsos dioses, incluía sacrificios humanos, lo cual era muy común en ciertas culturas.
Es altamente probable que, debido a este tipo de cultos barbáricos, se
estime posible que Jefté haya ofrecido en esos tipos de holocaustos a su única
hija, en atención a un ofrecimiento que había hecho a Yahweh -(Jueces
11:30-31)-. Sin embargo, algunos estudiosos afirman que Jefté no quemó a su
hija en algún altar, porque lo que realmente dijo fue: "...cualquiera que
salga de las puertas de mi casa a recibirme cuando yo regrese victorioso de los
amonitas, será de Yahweh o lo ofreceré en holocausto" y no dijo "...y
lo ofreceré en holocausto" -(Jueces 11:31)-, tal y como leemos en la
mayoría de las traducciones bíblicas. Estos estudiosos basan sus teorías en el
hecho de que el vocablo hebreo ' ו '
(Waw = Estaca), que en el verso en cuestión -(Jueces 11:31)- se traduce como
'y' -conjunción-, en algunos escritos hebreos también se traduce como 'o'
-disyunción-, por lo que es muy probable que Jefté haya ofrecido a Yahweh una de
dos opciones: que esa persona le dedique su vida a Yahweh o que sea ofrecida en
sacrificio. De esta manera cobra más sentido el final del relato del capítulo
11, en donde sólo se indica que la hija de Jefté nunca conoció varón y no
muestra indicios de un asesinato o de un holocausto.
Las entre Líneas en la narrativa de Jefté es algo oscura, por lo que debemos
hacer un esfuerzo por dilucidar el Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios en
ésta historia. Jefté era hijo de una prostituta, por lo que se le consideraba
fuera de la ley y al margen de la vida civil. Debido a esto sus medio hermanos
no le consideraban parte de la descendencia de su padre. Pese a ser un paria
para sus propios hermanos, Jefté no se avergonzó de su situación, sino que
aceptó totalmente su destino y se esforzó por ganarse el respeto de todo el
mundo, incluyendo a sus hermanos. Al ser un despreciado se unió a los parias
del mundo y se convirtió en jefe de una partida de bandoleros beduinos,
compartiendo con ellos sus modos de vivir, en medio de territorios hostiles y
ganándose la vida robando y matando.
La fama de feroz guerrero hizo de Jefté a un hombre temible, a quien era
preferible tenerlo de amigo que de enemigo. Debido a esto, cuando los amonitas
decidieron combatir a Israel, los ancianos de Galaad, fueron a buscar a Jefté,
en el país que lo habían hecho huir, y le rogaron que fuera su caudillo en la
guerra contra los amonitas -(Jueces 11:4-6)-. De manera que, el despreciado por
todos se convirtió en su única esperanza para lograr la victoria -(Jueces
11:7-8)-. Lo extraño, por no decir oscuro, de la esta trama es que Jefté, pese
a ser un bandolero, creía a Yahweh -(Jueces 11-9)-.
Las entre líneas de la historia de Jefté nos dejan en claro que nuestro
Amoroso Padre Dios no hace acepción de las personas al modo humano. Para Lograr
Su Propósito, nuestro Amoroso Padre Dios Se Vale hasta de aquello que nosotros
no le damos valor y con esa persona Hace Grandes Proezas, siempre y cuando esa
persona crea en nuestro Amoroso Padre Dios. Muchos de ustedes dirán:
"¡Pero era un bandolero, asesino, ... mal vividor!". ¡Si! ¡Pero no
era un idólatra! Quizás Jefté sólo aprendió a usar las herramientas que le dio
la vida para lograr crecer materialmente y, en aquellos tiempos, era válido
guerrear para conquistar. En aquellos tiempos era válido asesinar a los
idólatras y despojarlos de sus pertenencias.
Según aprecio en la lectura de la historia de Jefté, pareciera que el único
que creía verdaderamente en Yahweh era Jefté, porque en todo lo que hacía lo
invitaba a Participar. Jefté sabía que El Único que podía vencer a los amonitas
era Yahweh -(Jueces 11:9)-, por eso le hizo una promesa a Yahweh, la cual
cumpliría si Yahweh le entregaba a los amonitas en su mano -(Jueces 11:29-31)-.
Jefté conocía plenamente la historia de Israel -(Jueces 11:12-28 / Números 20 y
siguientes). ¡Jefté era un hombre de fe!!! El resto de los israelitas,
comenzando por los ancianos, parecían no tener tanta fe en Yahweh, porque
cuando se vieron en aprietos acudieron a aquel a quien despreciaban, para ser
salvados. La fe de los israelitas era tan deficiente que cuando Jefté obtuvo la
victoria sobre los amonitas los de la tribu de Efraín tuvieron celos de la
victoria de Jefté y quisieron arrebatársela, como si fuera posible arrebatarle
la victoria a aquel a quien Yahweh se la había otorgado.
FANÁTICOS
Si quieren saber mi humilde opinión, para mi Jefté era un fanático, porque
pareciera que incluía a Dios en todas sus acciones y sabía que ¡SIN DIOS NADA
ES POSIBLE!!! De hecho, es muy probable que, cuando Jefté salía con los
bandoleros a robar y a matar, lo hacía pidiéndole permiso a Yahweh antes de
asaltar y asesinar a los infieles. ¡Pero no se escandalicen! Recuerden que eran
otros tiempos, en los cuales apropiarse de lo de otros y hasta asesinarlos
estaba permitido por razones de fe.
A la palabra 'fanático' le ha ocurrido lo mismo que a muchas palabras, cuyo
significado actual es tan desagradable que muchos ni las pronuncian, porque les
parece que ofenderían a aquel a quien se las dicen. 'Hereje', por ejemplo, hoy
en día significa 'persona que es contraria a los dogmas establecidos como ciertos',
pero su origen etimológico se refería a las personas que 'se decidían por
alguna posición o bando'. Así mismo, 'Fanático' hoy en día se refiere a la
persona que es 'apasionada, tenaz, ... desmedida en la defensa de sus creencias
u opiniones, especialmente políticas o religiosas', lo cual nos lleva a pensar
en un descerebrado, porque concluimos que ha sido ideologizado, hasta el punto
de quitarle el cerebro para colocarle el de su líder. Cuando pienso en estas
cosas, pienso en Satanás y le digo: "Deberían levantarte una estatua,
porque logras que odiemos aquello que deberíamos procurar, simplemente por
convertirlo en anatema, según su significado conceptual".
¡Y sí! Estoy plenamente seguro que, lo que nuestro Amoroso Padre Dios
espera de cada uno de nosotros es que seamos 'Fanáticos' de Él y que procuremos
Jugar en Su Equipo. La palabra 'Fanático' viene del latín 'Fanaticus', palabra
que deriva de 'Fanum', que significa 'Santuario o Templo'. En su origen, la
palabra 'Fanaticus' se empleaba para para designar al 'Servidor de un Templo
-Fanum-', especialmente a los porteros o vigilantes nocturnos, que custodiaban
con celo el Santuario. Con el paso del tiempo, la palabra 'Fanático' pasó a ser
utilizada para designar a las personas que eran 'adeptas a un solo Templo o le
rendían culto a un solo Dios', lo cual no era común, particularmente, para los
romanos, quienes tenían por costumbre rendir culto a muchos dioses. Los romanos
tenían un politeísmo tan marcado que incluso tenían la obligación de dedicarle
un día al año para rendirle culto al Estado y al emperador. Este culto se
realizaba en unos templos denominados Capitolios y consistía en hacer una
genuflexión ante la estatua del emperador y pagar el impuesto anual a la
hacienda pública. Y he aquí los orígenes del fanatismo político. Capitolio pasó
a ser el lugar en donde se reúnen los legisladores para supuestamente crear
leyes en beneficio de los pueblos, aunque muchas veces legislan solo a favor
del emperador y en contra del pueblo. ¡Misterios del hombre!!!
En este orden de ideas, podemos concluir que, un 'Fanático Religioso' es
aquel que le 'rinde culto exclusivo a un Dios' y se olvida de todos los falsos
dioses, porque evidentemente para esa persona SOLO PUEDE EXISTIR UN DIOS.
Justamente este Es El Culto Que Espera Nuestro Amoroso Padre Dios de cada uno
de nosotros. ¡NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUIERE QUE SEAMOS FANÁTICOS DE ÉL Y DE
SU EQUIPO!!! Pero tristemente, durante todo el tiempo que ha durado El
Desarrollo de El Gran Juego, pocos han optado por ser 'Fanáticos de El Único
Dios Verdadero'. Pocos han sentido El Celo de Dios en sus corazones, como
aquellos Levitas al pie del Monte Sinaí -(Éxodo 32:25-29)- o como Josué y Caleb
-(Números 14:1-9)- o como Pinjas -(Números 25:7-13)-... o como Daniel, Azarías,
Ananías y Misael (Daniel 3)-, quienes estuvieron dispuestos a perder la vida
antes que aceptar que fuera ofendido El Único Dios Verdadero, en quienes ellos
creían fervientemente.
¡Pues sí! Un Verdadero Creyente tiene que ser un 'Fanático Religioso'
porque tiene que sentir una pasión desmedida por aquello en lo que cree. Si un
Verdadero Creyente no está enamorado de Dios hasta aceptar dar la vida por Él,
entonces no es ni siquiera un simple creyente. Un Verdadero Creyente tiene que
volverse loco de amor por Dios. Y el que verdaderamente ama procura conocer a
aquel a quien ama, para poder complacerle en todo, aún en detrimento de su
propia existencia.
Pero entiéndase bien: NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES UN DIOS DE ORDEN.
Consecuentemente, Desea que todos seamos Fanáticos de Él pero ordenados. De
manera que, aquellos que nos consideramos 'Fanáticos de El Único Dios
Verdadero', debemos hacernos conscientes que nuestra 'Elección' es personal,
por lo que es nuestra obligación -después de haber Elegido a El Único Dios
Verdadero'- el esforzarnos por Conocerle, procurando acercarnos a Él, en la
oración y en la lectura, análisis y profundización de Su Palabra. De manera
que, siendo una Elección Personal, no podemos obligar a otros a tomar la misma
Elección y mucho menos a seguirnos obligadamente, como si fuéramos dioses.
Claro está que, aquel que se enamora siempre quiere dar a conocer a su amado,
debido a lo apasionado de su amor, pero debemos ser ordenados y prudentes en
nuestros métodos de dar a conocer a nuestro Amado, para evitar que muchos se
burlen de Él, debido a nuestro apasionamiento. Debido al apasionamiento
desordenado de algunos pocos, muchos dejan de creer en Dios o creen en un dios
falso, al comprender mal lo que les intentamos comunicar.
ADEPTOS
Al contrario de la palabra 'Fanático', la palabra 'Adepto' tiene un origen
mucho más oscuro que el de su conceptualización actual. ¡Son las cosas que
logra Satanás, para vencernos en el Juego por nuestros Mundos! Actualmente se
considera 'Adepto' a aquellos que son 'partidarios de una persona u
organización', pero 'adeptus', en latín, se refería a "alguien que se
arrogaba el haber 'alcanzado' desvelar los secretos de la alquimia".
Evidentemente, nadie ha logrado desvelar tales secretos, según lo que se suponía
podían lograr los alquimistas, por eso se dice que 'se arrogaba', o lo que es
lo mismo 'se atribuían tal facultad, de forma arrogante o déspota, pero sin
prueba alguna'. Justamente, por el hecho de que nadie ha podido desenmarañar
los secretos de la alquimia, con el paso del tiempo la conceptualización de
ésta palabra pasó a aplicarse para las 'personas que eran muy hábiles en algún
arte o ciencia'. Luego pasó a definir a las 'personas que se iniciaban en algún
grupo misterioso'. Y finalmente, 'Adepto' pasó a significar lo que significa
hoy en día: 'simplemente es el partidario de una persona u organización'.
Extrapolando los orígenes de la palabra 'Adepto' al campo religioso,
podemos concluir que un 'Adepto Religioso' es 'aquella persona que se arroga el
creer y servir a Él Único Dios Verdadero, pero sin dar pruebas evidentes de que
es un Verdadero Creyente'. Este tipo de creyentes son los que sobreabundan en
nuestros tiempos. La mayoría de los creyentes son 'Partidarios' de alguna
organización religiosa, pero realmente no han logrado alcanzar el Conocimiento
Divino, aunque juran Conocer a Dios, pero no saben lo que significa "Amar
a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismos". De hecho, la
historia de la humanidad está plagada de acontecimientos nefastos realizados en
El Nombre de Dios, por partidarios de ciertas organizaciones religiosas. Por
ejemplo, todos sabemos que la santa inquisición realmente nunca fue tan santa.
Ocurre entonces que, la delgada franja que separa a un 'Fanático' de un
'Adepto' es el motivo por el cual realmente se hace lo que se hace. Muchos
inquisidores hacían lo que hacían realmente por beneficios particulares y no
los movía propiamente el Amor a Dios y al prójimo. Pinjás atravesó con su lanza
a Zimrí, por el celo que sentía en su corazón por Dios y por amor a su pueblo,
a fin de que la mortandad, activada por Zimrí, se detuviese -(Números
25:6-18)-. ¡Por sus frutos los conoceréis! -(Mateo 7:15-20)-. De manera que, lo
que nos diferencia de ser considerados unos Fanáticos o unos Adeptos Religiosos
es el Amor con que hacemos y por quien hacemos las cosas.
Siempre debes preguntarte si el servicio, que estás haciendo en la
comunidad religiosa a la que asistes, lo estás haciendo para que te vean o para
complacer a tu líder eclesial o porque quieres ganarte algún favor de Dios. Si
es así, entonces eres un 'Adepto'. Pero si al hacerte esa pregunta descubres que
lo estás sirviendo porque quieres ser como nuestro Amoroso Padre Dios, Quien
nunca deja de Servir, entonces casi es seguro que seas un Fanático, de aquellos
que Espera Dios. Y digo "casi" porque, como la franja que separa a
los 'Adeptos' de los 'Fanáticos' es tan delgada, se hace muy difícil determinar
cuál es cual. ¡Por eso se les confunde!!!
ESCOGIENDO EQUIPO
Se los grupos de personas que les he mencionado (Fanáticos y Adeptos), que
integran las diferentes comunidades religiosas, solo mes queda por mencionarles
los 'Simpatizantes', que son aquellas personas que, sin ser parte activa de las
comunidades eclesiales, suelen participar de vez en vez, en alguna que otra
reunión eclesial, simplemente porque fueron bautizados en esa religión. De
estos grupos eclesiales nos habló nuestro Amado Yeshuá, cuando nos conversó
acerca de la Parábola del Sembrador -(Mateo 13:3-9)-.
Espero les quede claro que, nosotros somos la semilla que lanza El
Sembrador, pero somo nosotros los que decidimos que tanto prosperar en el
terreno que nos ha tocado. Es decir, depende de nosotros que la tierra sea
buena o mala, porque somos nosotros los que decidimos de cual grupo de
Creyentes queremos formar parte. Los que decidan ser 'Fanáticos' deben
esmerarse por abonar la tierra en la cual cayeron y desde allí comenzar a dar
los mejores frutos. Nadie se puede excusar en que cayó en tierra de falsos
cristianos o de judíos extremos o de extremistas musulmanes, porque nosotros no
hemos venido a ser seguidores de una persona sino de La Palabra de Dios, que
nos conduce al Conocimiento Divino. Todos estamos obligados a leer, analizar y
profundizar La Palabra Divina, sino queremos ser ahogados por los cardos y los
espinos de líderes espirituales flojamente formados. ¡Todos podemos adquirir La
Sabiduría Divina si la procuramos de corazón y la pedimos fervientemente!!!
-(Lucas 11:13)-.
Por decirlo de alguna manera: nosotros somos los que decidimos en cuál
equipo jugar, que posición jugar y cuánto debemos esforzarnos durante el juego.
De manera que, nosotros decidimos ser Fanáticos o Adeptos o simples
Simpatizantes del Equipo en el cual escogimos jugar. También decidimos si
seremos grandes profesionales o semi profesionales o simples jugadores o nos
quedaremos en la banca, por miedo a enfrentarnos en el juego.
Aunque ustedes no lo crean, hay personas que deciden jugar para el equipo
de Satanás, porque les parece que Satanás es más complaciente, al otorgar
bienes materiales, que nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es lo que le ocurrió -y
quizás le ocurre- con muchísima frecuencia al pueblo de Israel, quien al no ver
complacidas sus necesidades materiales por Yahweh pues se inclinaban -o quizás
se inclinan- a servir a otros dioses -enviados de Satanás-, a los fines de
sentir cubiertas sus necesidades materiales, olvidándose de que la ausencia de
necesidades materiales es una Prueba Divina para verificar que tan Fanáticos
son de Yahweh.
Ayer vi con mis princesas una interesante serie de Netflix. La serie se
titula Devil in Ohio y versa sobre un grupo religioso satánico, que
aparentemente tuvo mucho poder en un condado de Ohio. ¡Y si! Les he dicho
'grupo religioso satánico' porque satanás también mueve a lo religioso, tanto
cuanto religión significa simplemente 'culto' y si el culto que practicas es
para Satanás pues eres un religioso satánico.
En el desarrollo de la serie se nos informa que, ese grupo religioso
satánico surgió debido a una hambruna muy fuerte que ocurrió en una región de
Ohio, en la cual habitaba un grupo de seguidores de Yahweh. Resultó entonces
que, debido a la hambruna muchas personas de esa comunidad religiosa murieron y
uno de esos pobladores, llamado Caleb, hubo de enterrar a su esposa y a sus
hijos. Después del entierro, Caleb se encontraba muy consternado, como preguntándose
en dónde estaba Yahweh y en esos momentos vio a un cuervo parado sobre la pala,
con la que enterró a su familia, que le dijo simplemente:
"¡Sígueme!". Caleb no dudo en seguirle, para descubrir más adelante
que este cuervo era un enviado de Satanás que le ofreció sacar al pueblo de la
hambruna y hacerlos prósperos si le rendían culto a Satanás en vez de a Yahweh.
Según la demonología, hay un demonio que se le conoce como Malthus, cuya
apariencia es la de un cuervo, que comanda veintiséis legiones de demonios y
que es capaz de hacer prósperos a quienes le sirvan, a cambio de que al morir
irán al infierno y formarán parte de sus legiones. Otro demonio que suele tomar
la apariencia de cuervo es Aamon, cuyo nombre significa 'aquel que induce a la
ira y al asesinato'. Según dicen, este demonio conoce y vigila a los que han
pactado con Satanás, obligándoles a cumplir con sus votos satánicos. El demonio
de la serie pudiera ser cualquiera de estos dos, o los dos. En todo caso, lo
que realmente importa es el hecho de que Caleb, siendo en origen seguidor de
Yahweh, decide seguir a Satanás, porque Yahweh se encontraba oculto.
La narrativa de la serie es que, nos hace creer que: rendirle culto a
Satanás es más sencillo que rendirle culto a Dios y por lo general es más
fructífero, materialmente hablando. Lo que no es tan evidente en la serie es el
precio que hay que pagar -en esta vida o en la siguiente- por jugar en el
equipo de Satanás. Lo irónico es que, aparentemente los que deciden jugar para
el equipo de Satanás pareciera que se esfuerzan más por cumplir con sus votos
que los que deciden seguir a Yahweh, porque parte de los votos que exige
Satanás es que le sea entregado en sacrificio a algún ser amado y a sus
seguidores pareciera no costarle cumplir con esos votos, pero cumplir con los
votos que pide Yahweh (Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí
mismos) pareciera ser más difícil que ofrecer en sacrificios a un ser querido a
Satanás.
Escrito por: Noel Méndez
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