GÉNESIS - Sodoma y Gomorra - JUSTOS

Mientras Abraham iba de camino a la tierra prometida, podemos leer en el Génesis unos versículos algo extraños y aburridos, porque parecieran no tener nada que ver con lo que nos estamos enterando de Abraham. Sin embargo, es preciso tener siempre presente que, si se encuentra escrito en las Sagradas Escrituras es por alguna buena razón. De manera que, aunque algunos pasajes nos parezcan algo aburridos de leer, prestémosles algo de atención, para ver si logramos descubrir Algún Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, ENTRE LAS LÍNEAS DE SUS ALECCIONADORES DICTADOS.

El mejor ejemplo de éstas narrativas engorrosas y aburridas lo podemos observar en el capítulo 14 del Génesis. Engorrosas porque, por más que uno lee y relee, cuesta mucho dilucidar por qué carrizos peleaban todos estos reyes. Aburrida porque, pareciera no guardar relación con Abraham. Pero resulta que, si a pesar de lo engorroso y aburrida que nos parezcan algunos pasajes bíblicos, si continuamos leyendo con detenimiento, podemos descubrir algunos detalles.

Lo primero que descubrimos es que, los reyes de las naciones del mundo suelen aliarse para hacer la guerra. De esto tenemos registros durante el transcurso de la historia de la mal llamada humanidad y hasta en los noticieros de nuestros tiempos. Digo 'mal llamada humanidad' porque, según lo entiendo, los que procuran la guerra no tienen alma o si la tienen entonces la tienen bien desgastada, consecuentemente no merecen que se les llamen humanos. Ninguna guerra tiene sentido, pero la narrada en el capítulo 14 del Génesis pareciera tener menos sentido que todas, porque además de no tener idea de que la accionó, tampoco nos queda muy claro de cómo terminó. Resulta que, los reyes de Sodoma y de Gomorra, durante el desarrollo de la guerra, huyeron hacia donde estaba un campo lleno de pozos de betún y cayeron allí, lo que nos hace suponer que murieron. De hecho, aparentemente perdieron la guerra, pero luego el rey de Sodoma se encuentra con Abraham en Salem.

La narrativa del capítulo 14 del Génesis comienza a cobrar sentido cuando sucedió que Abraham se vio forzado a intervenir en la guerra, para rescatar a su sobrino Lot.  Entonces podemos establecer que, lo que nos quiere comunicar nuestro Amoroso Padre Dios es que, por muy poderosos que sean los reyes de éste Mundo, muy poco pueden contra un hijo de Dios, determinado a hacer el bien. Abraham interviene en la guerra no por algún motivo sórdido, sino por un motivo loable. De hecho, cuando el reaparecido rey de Sodoma se encuentra con Abraham en Salem, le pide a Abraham que se quede con la hacienda -los muchos tesoros- que había logrado arrancarle a los reyes que le habían ganado a los de Sodoma y Gomorra, pero que le devolviera a los hombres -ciudadanos de los pueblos caídos-. A esta propuesta Abraham respondió que él sólo se quedaría con Lot y su familia y aquella parte de la hacienda que le pertenecía a Lot, antes de iniciar la absurda guerra. Abraham no entró en guerra, como lo hacen la mayoría de los reyes de este Mundo, simplemente para enriquecerse.

Y claro que, no todos los reyes de este Mundo son unos desalmados porque, al final del engorroso capítulo 14 del Génesis aparece la figura de Melquisedec, Rey de Salem. Como todos sabemos, Salem en hebreo significa PAZ, y resulta que el Rey de Salem se llama Melquisedec, que significa Rey de Justicia, consecuentemente podemos afirmar que, en medio de tantas naciones con reyes estúpidos, por lo menos podemos estar agradecidos que había una nación con un Rey JUSTO, que gobernaba en PAZ. Claro que, estoy altamente consciente de que no existen indicios históricos de que los reyes y las guerras mencionadas en el capítulo 14 del Génesis realmente hayan ocurrido, pero es preciso que le demos un voto de confianza a la narrativa de La Palabra Divina para poder comprender otros eventos.

MUNDOS SIN DIOS

Muy probablemente, quien escribió acerca de ésta guerra, quería adelantarnos cómo eran los habitantes de Sodoma y de Gomorra, quienes habrán de ser destruidos en el capítulo 19. Eso nos hace suponer que, los malos de la narrativa no eran propiamente aquellos cuatro reyes que, según nos indican al inicio del capítulo 14, le hicieron la guerra a Sodoma, a Gomorra y a otros reyes. Al parecer estos cuatro reyes habían hecho alianza para atacar antes de ser atacados. Se estaban aliando para intentar superar en número a los otros reyes quienes muy probablemente eran conquistadores y que con seguridad estaban prestos a dominar a los reyes que se aliaron para hacerle la guerra. Es muy seguro que los malos de la narrativa del capítulo 14 eran los reyes de Sodoma y de Gomorra, puesto que al final resultó que, tanto Sodoma como Gomorra, fueron destruidos por El Poder de Dios.

En algunos pasajes bíblicos, llama poderosamente la atención que, al parecer nuestro Amoroso Padre Dios está de acuerdo e incluso propicia la destrucción de algunos pueblos, ciudades, ... naciones. Evidentemente, si Dios Es Amor, es válido preguntarnos ¿por qué lo permite? Y la respuesta es muy sencilla: PORQUE PARA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NADA DEJA DE EXISTIR. Consecuentemente, pudiéramos decir que, a nuestro Amoroso Padre Dios no le afecta la destrucción de un pueblo, ciudad, ... nación, porque para Él, los habitantes de ese pueblo, ciudad, ... nación, siguen existiendo.

Sin embargo, en atención al sufrimiento y caos que genera una guerra o cataclismo, persiste la duda de por qué ocurren éstas cosas. Y la respuesta la podemos dilucidar al leer el capítulo 18 del Génesis, particularmente en el versículo 20, en donde se nos narra que Dios le dijo a Abraham lo que haría con Sodoma y con Gomorra: "El clamor en contra de Sodoma y de Gomorra es grande y su pecado gravísimo...". Lo que le continuó diciendo Dios a Abraham y los acontecimientos cercanos a lo que le dijo, lo dejaré para aclararlos en breve, de momento lo que nos interesa es comprender que, tanto en Sodoma como en Gomorra, parece que ocurrían cosas muy malas, tan malas que mucha gente estaba clamando en contra de Sodoma y de Gomorra. Tan malas eran que, aparentemente Dios necesitaba confirmar que así eran. Es concluyente que, tanto Sodoma como Gomorra eran mundos sin Dios.

Conociendo perfectamente Qué Cosa Es Dios, tengo muy en claro que, nuestro Amoroso Padre Dios no necesita inquirir ni pensar acerca de algún acontecimiento, porque Él Conoce Perfectamente todo el pasado, presente y futuro de todas las cosas creadas. De manera que, ciertamente Él Sabía qué estaba ocurriendo tanto en Sodoma como en Gomorra. También sé que nadie puede ver El Rostro de nuestro Amoroso Padre Dios -(Éxodo 33:20)-, por lo que ciertamente ninguno de Aquellos Hombres, con los que se encontró Abraham en Mambré, era Propiamente Dios, aunque con seguridad eran Algunos de Sus Arcángeles Materializados, que Representaban a nuestro Amoroso Padre Dios, en ese momento, y consecuentemente era Dios. De hecho, al inicio del capítulo 19 nos confirman que eran Ángeles. Evidentemente, Abraham vio en Estos Hombres algo diferente, que lo hizo saber que venían de parte de nuestro Amoroso Padre Dios, y lo que vio en Ellos le era tan portentoso que le hizo pensar que Eran Dios Mismo.

Ahora bien, pienso que los eventos ocurrieron tal y como se narran, pero evidentemente ocurrieron por alguna razón distinta a la narrada. Creo que, nuestro Amoroso Padre Dios, en Su Afán de Írsenos Revelando Paulatinamente, Decidió Presentársele a Abraham de Ese Modo, simplemente para Notificarle a Abraham lo que le iba a acontecer a Sodoma y a Gomorra, y así Dejarnos Constancia de que lo que iba a ocurrir no era lo que propiamente Él quería que ocurriese y por eso iba a verificar si pudieran ocurrir algunos cambios de comportamientos, que pudieran impedir el cataclismo que se avecinaba. De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios, también Sabía que Abraham intercedería por esos pueblos y, consecuentemente, creo que nuestro Amoroso Padre Dios Quería Dejarnos en claro que, cuando estos desastres ocurren es debido a la inexistencia de cierta cantidad de Justos en esos pueblos, ciudades, ... naciones. De manera que, al ser mundos sin Dios, el caos generalizado existente, en esos pueblos, ciudades, ... naciones, acciona su propia destrucción.

LA CONFIRMACIÓN

Lot, sobrino de Abraham, quien habitaba en Sodoma, vio en Aquellos Hombres lo mismo que vio Abraham, porque al verlos se postró en tierra y les rogó que les permitiera servirles. Pero esto no ocurrió con los habitantes de Sodoma, quienes al ver a Aquellos Hombres evidentemente no vieron a Representantes de Dios, sino que vieron a simples hombres, muy hermosos y deseables, de quienes pretendían abusar. Y he aquí la confirmación que nuestro Amoroso Padre Dios Esperaba: los habitantes de Sodoma no abandonaron sus comportamientos perversos ni siquiera ante La Presencia de Dios.

Con estos acontecimientos, aprovechó nuestro Amoroso Padre Dios para Confirmar que Lot era un hombre Justo, porque cuando vio en peligro a los Representantes de Dios, no dudó sacrificar a sus dos hijas vírgenes, para evitar que los sodomitas abusaran de Aquellos Hombres, que acogió en su casa.

El hecho de que las hijas de Lot aún eran vírgenes nos confirma a nosotros que los Justos gozan de La Protección Divina, porque a pesar de estar habitando en un mundo tan caótico, en donde todos parecían desear únicamente hacerle mal al otro, aún no habían abusado de las hijas de Lot. También podemos confirmar que, La Protección de nuestro Amoroso Padre Dios Cubre tanto al Justo como a sus allegados, puesto que, hasta la familia de Lot, fueron sacados de aquella siniestra ciudad, antes de ser destruida. Incluso los yernos de Lot fueron invitados a escapar de la destrucción, pero se nos dice que lo que hicieron fue reírse en la cara de Lot, porque no le creyeron.

SEGÚN EL GRAN JUEGO

Confirmamos también que, ciertamente hemos venido a este Mundo a Jugar, porque muchos de todos los eventos narrados, poco antes y poco después de la destrucción de Sodoma y de Gomorra, parecen formar parte de una historia diseñada para que cuadre con una historia aleccionadora. Yo no sé ustedes, pero entre las líneas de esta extraña narrativa, yo veo a nuestro Amoroso Padre Dios verificando cómo actuarían Abraham y Lot ante ciertas pruebas. Abraham probó ser un hombre Justo, al intentar interceder por los posibles hombres Justos que pudieran estar habitando Sodoma y Gomorra. Lot probó ser un hombre Justo, al intentar evitar que Los Representantes de Dios fueran lastimados.

Para mi es absolutamente claro que, nuestro Amoroso Padre Dios ya Había Determinado Permitir la destrucción de Sodoma y de Gomorra, porque ciertamente Sabía que la maldad, en aquellos dos pueblos, nunca mermaría, porque sus habitantes habían decidido no procurar a Dios, sino más bien a satanás. Los habitantes de Sodoma y de Gomorra competían en malas acciones, consecuentemente, decidieron jugar para el equipo de satanás. Y como la maldad, de aquellos dos pueblos, ya estaba afectando el bien de los pueblos vecinos, en donde con seguridad había Justos clamando, pues a nuestro Amoroso Padre Dios no le quedó de otra que aceptar la destrucción de aquellos dos pueblos, que nunca se convertirían al bien.

Sin embargo, si Hubiera Decidido Permitir la destrucción de Sodoma y de Gomorra sin Diseñar toda la narrativa que aparece en la Biblia, entonces nunca nos hubiéramos enterado los motivos por los cuales permitió tal destrucción y consecuentemente nunca hubiéramos comprendido por qué, en nuestra triste actualidad, ocurren cosas parecidas (guerras, terremotos, inundaciones, ...). Sé que muchos de ustedes estarán pensando: ¡Pero también mueren personas buenas! A ustedes los remito a mi artículo: NO BASTA SER BUENOS. Además de recordarles que, si en esos eventos mueren personas buenas, es únicamente a nuestros ojos, porque a Los Ojos de nuestro Amoroso Padre Dios NADA DEJA DE EXISTIR.

El Diseño es tan preciso que, Los Enviados de Dios no le impiden a Lot salir de la casa, porque era preciso probarlo. Después, cuando le dicen a Lot que huya con su familia, le dan una extraña instrucción: ¡Escápate, por vida tuya! No mires atrás ni te pares en toda la redonda. Escapa al monte, no vayas a ser barrido" -(19:17)-. Luego nos enteramos que la mujer de Lot, no haciendo caso a la instrucción, mientras huían miró hacia atrás y quedó convertida en un poste de sal. Si ésta extrañeza no hubiera ocurrido, nunca hubiéramos podido leer entre líneas que las Recomendaciones Divinas son para acatarlas, por nuestro propio bien, y que aquellos que se se detienen a mirar hacia atrás, difícilmente logran avanzar, sobre todo si se detienen para ver las cosas materiales que dejarán atrás.

Es hermoso enterarse que, pese a que El Gran Juego Está Finamente Diseñado, siempre es posible que intervengamos para diseñar parte de nuestras jugadas, siempre y cuando obtengamos autorización al respecto, evitando hacer lo que queremos hacer, por simple capricho. Esto lo podemos leer entre las líneas de los versículos 18 al 22, del mismo capítulo 19. Para mí es evidente que, todos estamos obligados a Jugar El Gran Juego con las fichas que tenemos, las cuales son la consecuencia de lo que hayamos logrado en vidas pasadas. De manera que, quizás no nos hayamos ganado el lograr realizar u obtener algunas cosas materiales (viajes, autos, casa, ...), pero pudiera ocurrir que, si nos esforzamos en ésta vida, a la par de pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios Su Anuencia, es posible lograr aquello que quizás no estaba Diseñado en nuestro Juego. Pero es preciso comprender que, si aquello que procuramos no fluye con tranquilidad, entonces no debemos forzarlo, porque sería como ir a la ciudad y no al monte sin recibir La Confirmación de nuestro Amoroso Padre Dios de que en la ciudad nos irá mejor que en la montaña.

El ejemplo más claro de esto lo constituye el gran número de personas que, por huir de un supuesto tirano en su país, emigran a otros países, procurando una vida mejor, y resulta que muchos mueren en el intento, porque no logran cruzar la frontera y a muchos de los que la logran cruzar no les va nada bien. Evidentemente, si es verdad que vives en un país gobernado por un tirano es lógico que trates de emigrar, pero antes de hacerlo es preciso que ores mucho para lograr la Anuencia de nuestro Amoroso Padre Dios, porque de no ser así con seguridad no te irá muy bien. Y esto ocurre porque, es muy probable que lo que estás viviendo en un país gobernado por un tirano porque es alguna prueba que debes superar para lograr deslastrarte del barro que recubre tu espíritu, consecuentemente, la prueba te perseguirá al lugar en donde pretendas esconderte para esquivarla. TODO FORMA PARTE DE UN PLAN DE JUEGO y si pretendes cambiarlo debes solicitar autorización.

No quiero abandonar este artículo sin hacerles un comentario respecto a la estupidez de los yernos de Lot. Esta lectura entre líneas me llega muy cerca, porque resulta que, como bien saben, últimamente he gritado a los cuatro vientos que, según las Señales que veo, se ha activado el capítulo 13 del Apocalipsis. Pues, ocurre que, a todos a los que les hablo de ésta posibilidad, me miran como si yo estuviera loco y se ríen. Algunos, algo más respetuosos, me aseguran que eso no pasará. Al ver que Lot no les insistió a los yernos me hace pensar que yo no debo preocuparme por seguir hablándoles a mis cercanos de estas realidades. Sin embargo, con mis más cercanos, me pasa tal y como le debió pasar a Noé porque, al estar consciente de lo que se avecina, debo tomar acciones al respecto y consecuentemente debo prepararme -tanto material como espiritualmente- para el caso de que realmente ocurra como lo muestran las Señales. Prepararme materialmente es obligatorio porque soy responsable de unas niñas que, aunque ya son todas unas mujeres, aún dependen mucho de mi. Esto me obliga a procurar almacenar alimentos no perecederos para estar preparados para cuando el caos alcance a mi país. Esto es porque, cuando algún ELE global se acciona, evidentemente afecta a todos los habitantes del globo terrestre. De manera que, aunque las bombas exploten en Europa esto no quiere decir que no afecte al resto del planeta. De hecho, muchos de los países suramericanos, cercanos al mío, ya están sufriendo la escasez de alimentos y combustibles originados por la guerra en Ucrania, a pesar de lo lejos que queda Ucrania.

Es concluyente que, debo almacenar alimentos no perecederos para poder alimentar a mi familia cuando los alimentos comiencen a escasear también en mi país. La pregunta es: ¿Para cuánto tiempo almaceno alimentos? Debido a que las Profecías son algo escuetas y ambiguas, es muy difícil determinar los tiempos en los que se activarán y mucho más difícil es determinar cuándo concluirá la prueba. En lo particular, estoy segurísimo que el capítulo 13 del Apocalipsis ha sido activado, pero aún no logro determinar que evento lo activó. Consecuentemente, no sé cuándo culminarán los 42 meses de los que habla Juan y mucho menos sé cuánto tiempo durará la debacle global que producirá la guerra que se avecina. Yo espero que la debacle dure los 45 días que a Daniel le comentaron -(Daniel 12:12)-. pero en realidad dudo muchísimo, que todo el grande caos que ocasionará la tercera guerra mundial, desaparezca en 45 días, sobre todo porque al capítulo 13 de Las Revelaciones de Juan le siguen todavía 8 capítulos más. De manera que, de momento me toca prepararme para enfrentar 45 días de caos, encerrado en casa, con mis amadas hijas y algunos otros familiares. Si la cosa se prolonga, pues ya veremos. Como decía Eudomar: "Mientras vamos yendo vamos viendo". Quién sabe, quizás si la cosa se prolonga a mi Amoroso Padre Dios se le ocurra multiplicar mis alimentos. Total, ESTAMOS JUGANDO y cualquier cosa es posible para nuestro Amoroso Padre Dios.  

 

Escrito por: Noel Méndez

 

  

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