Para no seguir molestándolos con aquello de lo que creo ha sido la activación del Capítulo 13 del Apocalipsis y para no aburrirme por no hacer nada, he decidido hacer una pequeña exégesis de parte de la Biblia, mientras llega el fin del mundo, o por lo menos de mi mundo, para que ese esperado fin no me agarre sin hacer nada por mi crecimiento espiritual. Les confieso que veces envidio a los Profetas Bíblicos por el hecho de que, según leemos, oían La Voz de Dios. Sin embargo, cuando entro en razón me percato que no debe ser nada tranquilizante oír La Voz de Dios apremiándonos a realizar alguna tarea. Consecuentemente, le agradezco a nuestro Amoroso Padre Dios porque a pesar de que yo no oiga Su Voz, me siento bendecido ya que ha capacitado algunos de mis otros sentidos, para que yo capte Sus Señales y pueda actuar en concordancia. Ciertamente, el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios nos Hable por Señas, es muchísimo menos apremiante porque podemos excusarnos de no haber visto La Señal, o por lo menos de no haberla entendido.
En este orden de ideas, una vez más les aclaro que, yo no soy muy dado a interpretar las profecías, porque no logro dilucidar muy bien lo que el Profeta escribe, dado que a los antiguos Profetas no les quedó de otra que escribir tratando de interpretar lo mejor posible aquello que visualizaban a una distancia muy larga, las cuales muchas veces eran imágenes totalmente desconocidas para el Profeta. Por ejemplo, cuando Juan en sus Revelaciones nos dice que el dragón con su cola arrastró la tercera parte de las estrellas y las lanzó sobre la tierra -(Apocalipsis 12:4)- con toda seguridad no eran las estrellas las que caían sobre la tierra, porque con una sola estrella bastaría para destruir la tierra, por lo que, según mi parecer, lo que Juan vio fue la entrada en atmósfera de miles de meteoritos -quizás por la destrucción de un asteroide al entrar en la atmósfera- o quizás vio cientos de misiles nucleares cayendo a la tierra y como en el vocabulario de Juan no existían los conceptos de meteoritos, asteroides y mucho menos misiles, pues a Juan no le quedó de otra que escribir que lo que vio eran montones de estrellas cayendo a la tierra.
Evidentemente, éste fenómeno comunicacional le ocurría a todos los Profetas del antiguo. Lean por ejemplo el primer capítulo de Ezequiel, el cual es el mejor ejemplo de lo que le ocurre a un Profeta a la hora de escribir aquello que vieron. Esto también ocurre con aquello que oyeron. Yo suelo chistear al respecto diciendo que como los Profetas se comunican con el más allá la comunicación es defectuosa, debido a la larga distancia con la cual se comunican. Esta deficiencia comunicacional me ha hecho algo reacio a leer, intentando interpretar, los Libros Proféticos, porque me cuesta dilucidar para concluir qué fue lo que realmente vio el Profeta. Sin embargo, no evito leer los Libros Proféticos. De hecho, los he leído varias veces, por lo que consecuentemente parecen calarse en mi memoria y cuando algún evento actual se me asemeja a algún evento narrado por los Profetas del antiguo se me despiertan los sentidos y comienzo a presenciar las Señales.
Al presenciar las Señales me siento obligado a comunicárselos, porque es lo que comprendo y acepto como La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, y para evitar que me ocurra lo que le ocurrió a Jonás, pues intento comunicar, lo mejor que puedo, las Señales que recibo. Lo que me movió a comentarles que ha sido activado el capítulo 13 del Apocalipsis es el hecho de que Biden quiere obligar a todo el planeta a no negociar con Rusia ni con China y esto me recordó que Juan comentó -en el capítulo 13 de sus Revelaciones- que "NADIE COMPRASE NI VENDIESE SIN AUTORIZACIÓN DE LA BESTIA" -(Apocalipsis 13:17)-. Ésta extraña Señal me movió a releer las Profecías de Juan.
Ciertamente, aún sigo sin comprender las visiones de Juan, tanto cuanto no logro dilucidar que significan las siete cabezas, ni los diez cuernos, ni quien carrizos es el dragón y mucho menos quién o quiénes son los monstruos, pero evidentemente, una buena parte de los lideres mundiales están siguiendo las órdenes de Biden, pese a los grandes daños que le están causando a los pueblos que gobiernan y al mundo entero. Esto, sin duda para mí, es la Señal de que el capitulo 13 del Apocalipsis ha sido activado.
Ahora bien, otra particularidad de los Libros Proféticos es que fueron escritos tiempo después de que el Profeta visualizó las imágenes u oyeron lo que les dijeron desde el más allá. Consecuentemente, los cuando los Profetas comenzaron a escribir sus profecías, escribían según iban recordando aquello que les pareció ver u oír y los recuerdos suelen no llegar a nuestra memoria en el mismo orden en el cual los capturamos. Debido a esto, podemos concluir que es muy posible que los capítulos en los cuales fueron separados las visiones de Juan no se encuentren en el orden que Juan las visualizó. Sin embargo, también es posible suponer que, lo que está escrito en un capítulo en particular lo visualizó o lo oyó en un mismo instante.
Aceptando lo anterior, podemos inferir que los otros detalles del capítulo 13 del Apocalipsis guardan cierta concordancia, por lo que podemos esperar que este caos activado por Biden durará 42 meses -(Apocalipsis 13:5)-, pero como no sabemos cuándo lo activó, pues tampoco sabemos cuándo concluirán los cuarenta y dos meses. Tampoco tenemos la certeza si lo que sigue es lo que aparece escrito en los siguientes capítulos del Libro de Las Revelaciones, pero de ser así, debemos suponer que se avecinan tiempos muy difíciles para todo el mundo, pero principalmente para aquellos que sólo adoramos a nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Aquí se verá la fortaleza y la fe del pueblo santo!!! -(Apocalipsis 13:10)-.
Ahora bien, si resulta que los capítulos del Apocalipsis están organizados según la cronología en la cual Juan visualizó y oyó lo que le Revelaron, podemos concluir que lo que sigue al caos que se ha desatado no es propiamente el fin del planeta, pero evidentemente si habrá una gran mortandad antes de que se active el capítulo 21. La duración del tiempo en los cuales se desarrollarán los acontecimientos narrados desde el capítulo 14 hasta el capítulo 21 del Apocalipsis no podemos calcularlo con los datos que Juan nos da, pero aparentemente aún falta muchísimo tiempo para que lleguemos al capítulo 21, porque Juan nos dice en el capítulo 20 que el diablo será encadenado por mil años, lo que pareciera ser el presagio que, después de que acontezcan todos los terrores que fueron activados según lo indicado en el capítulo 13, aún nos quedan mil años de vivencias en nuestros mundos, como una especie de tiempo de gracia para que nos esforcemos por acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios antes de la llegada del Juicio Final y la esperada Parusía de nuestro Amado Yeshuá.
También ocurre que, es probable que el tiempo que transcurrirá entre la activación de los caos señalados en el capítulo 13 y el encadenamiento del diablo no es muy largo, porque todo aquello que Juan narra entre esos dos capítulos (14 al 19) pareciera que se superponen sobre un mismo evento: LA CAÍDA DE LA GRAN RAMERA, la cual ocurrirá después de ciertos eventos nefastos, entre los cuales se incluye el Armagedón.
Yo no sé que piensen ustedes, pero según entiendo una 'gran ramera' es aquella ramera que es la más apetecible por todos aquellos que acostumbran a visitar burdeles. Es la ramera a la que muchos quieren acercarse, a la que muchos quieren besar -rendirle culto-, a la que muchos quieren poseer,... con la que muchos quisieran vivir, simplemente porque suponen que es la más hermosa y mejor de todas. Ahora bien, Juan asemeja a ésta 'gran ramera' con la Babilonia de sus tiempos, con lo cual quizás nos quiere decir que la 'gran ramera' del final de los tiempos es un país en el cual muchos quieren vivir, con el cual muchos quieren comercializar y tener buenos tratos,... al cual muchos quieren imitar ("¡Ya cayó la gran Babilonia, la que emborrachó a todas las naciones con el vino de su prostitución!" / Apocalipsis 14:8).
Hasta aquí les aclaro mi pensar acerca de Las Revelaciones de Juan, para que ustedes saquen sus propias conclusiones. Pero cuidado con lo que concluyen, porque si tengo razón al respecto, aquellos que insistan en mantenerse ciegos y sordos, respecto a las Señales, corren el riesgo de caer en el nefasto grupo de los seguidores de la 'gran ramera', los cuales sufrirán de grandes tormentos.
INTENTANDO NO OSCURECER
Titularé a esta serie de nuevos artículos LEYENDO ENTRE LÍNEAS, dado que, como se los he aclarado en diferentes oportunidades, sin bien es cierto que La Biblia es un conjunto de Libros Inspirados por nuestro Amoroso Padre Dios también es cierto que fueron escritos por hombres, los cuales a pesar de ser santos no estaban exentos totalmente de su propia humanidad. Consecuentemente, la humanidad de los escritores bíblicos muchas veces no les capacitaba para comprender con claridad toda la información que recibían, sobre todo en aquellos tiempos en donde los vocabularios eran tan exiguos y esto no les facilitaba el comunicar detalladamente aquello que se les comunicaba.
Además de considerar lo limitado de los vocabularios de los tiempos en los cuales se escribieron los Libros que integran La Biblia, al leer La Biblia intentando hacer una exégesis de la misma, debemos considerar propiamente los tiempos, dado que las costumbres y usanzas de nuestros tiempos no guardan mucha similitud con aquellos tiempos lejanos. Consecuentemente, debemos investigar aquellas costumbres y usanzas de aquellos tiempos para comprender y aceptar algunos hechos, que pudieran ser escandalosos para nuestros tiempos.
Otras de las realidades a considerar a la hora de intentar realizar alguna exégesis a La Palabra Divina es que ha sido sometida a muchas modificaciones, algunas necesarias por intentar interpretar lenguas muertas y otras por la necesidad de algunos jerarcas eclesiales por ajustar La Palabra Divina a deseos particulares de algunos hombres, a los fines de mantener el control de los hombres.
De manera que, es preciso tomar en cuenta éstas y algunas otras consideraciones a la hora de pretender realizar alguna pequeña exégesis a La Palabra Divina, exégesis que será mucho más efectiva si antes de intentar realizarla nos ponemos en oración, pidiéndole a nuestro Amoroso Padre Dios la Asistencia de Su Sabiduría. Sólo así podremos DESCUBRIR ENTRE LAS LÍNEAS DE LA PALABRA DIVINA la información que nuestro Amoroso Padre Dios nos quiso comunicar desde que nos creó para que le descubramos en la ecléctica creación.
Visto todo lo anterior, a continuación les escribiré acerca de MIS PARTICULARES EXÉGESIS DE LA PALABRA DIVINA. Se los colocó en mayúsculas para significar que lo que a continuación les escribo es simple y llanamente mi interpretación acerca de lo que leo en La Biblia, por lo que ciertamente es letra humana, la cual espero sometan al escrutinio antes de aceptarla, sobre todo en lo que respecta a mis intentos por relacionar los pasajes sobre los cuales realizaré mis exégesis con lo que suelo denominar EL JUEGO POR NUESTROS MUNDOS, lo cual intentaré hacer al final de cada artículo, perteneciente a esta serie.
LA CREACIÓN
Estoy altamente consciente que muchas de las cosas escritas en La Biblia parecen inverosímiles, por lo que, en nuestra triste actualidad, incluso los altos prelados eclesiales, ponen en duda lo que solemos considerar Palabra de Dios. Las dudas que presentan muchos de estos prelados dudosos -por no decir dudosos prelados- se sustentan en la realidad de que muchas de los dichos y hechos que aparecen en La Biblia fueron escritas muchísimos años después de que ocurrieron. El mejor ejemplo de esto es lo que aparece escrito en el Génesis, particularmente lo referente en el capítulo 1, dedicado a la creación.
Los detalles anotados en La Biblia acerca de la Creación son el resultado de los dichos y hechos que, a través de los años, le contaron nuestros ancestros a sus descendientes. En algún momento, cuando apareció la escritura y comenzó la historia, alguno de estos ancestros decidió escribir aquello que le contaron sus antecesores. Evidentemente, muchos detalles pudieron perderse entre un contador y otro, además de la posibilidad cierta de que cada quien le echa más o menos sal a lo que cocina. Sin embargo, para nuestro Amoroso Padre Dios no resulta nada complicado dejarnos pistas en medio de tanto caos para que le descubramos entre las líneas de lo escrito por nuestra torpe humanidad.
Algunos dudan de que nuestro Amoroso Padre Dios haya creado tanta hermosura en tan sólo una semana. Consecuentemente, defienden la teoría de la evolución, en el sentido de afirmar que todas las cosas que existen se fueron desarrollando, evolucionando,... creando, paulatinamente, en el transcurso de millones de años. Yo pienso que, nuestro Amoroso Padre Dios pudo haber creado todo lo que existe en un nano segundo, con tan sólo pensarlo y que si le dedicó más tiempo es simplemente para significar Su Delicadeza y Amor al crear todas las cosas con detenimiento y dedicación para luego colocarnos a nosotros -Su Más Preciada Creación- en medio de tanta hermosura.
Aún estando consciente de que nuestro Amoroso Padre Dios pudo haber creado todo lo que existe en un nano segundo, estoy dispuesto a aceptar que la creación evolucionó en millones de años, debido a las pruebas morfológicas de desarrollo que presentan las creaturas. Pero esto tenía que ser así porque, tal y como nos lo señalan en el versículo 28, nuestro Amoroso Padre Dios, al concluir Su Obra, le dio la instrucción de CRECER, lo cual significa desarrollarse, no porque no fueran obras exquisitamente terminadas, sino porque fueron diseñadas para mejorar.
Ocurrió entonces que, con el paso del tiempo -millones de años quizás-, algunas especies se dedicaron solo a cumplir con la instrucción de MULTIPLICARSE, olvidándose de CRECER, y consecuentemente desaparecieron. Otras especies lograron CRECER, además de MULTIPLICARSE, y persisten hasta nuestra actualidad.
También estoy dispuesto a aceptar que, todo este proceso evolutivo de la creación pudo haber ocurrido en millones de años, no porque dude de que nuestro Amoroso Padre Dios pueda haberla creado -totalmente desarrollada- en un nano segundo, sino porque estoy consciente de que de eso se trata el Juego por nuestros Mundos: ¡HEMOS VENIDO A CRECER!, no sólo a multiplicarnos. Además, el tiempo en nuestro Amoroso Padre Dios no transcurre a la misma velocidad que transcurre en nuestro mundo, por lo que puedo aceptar que cuando en La Biblia se nos dice que pasó un día quizás se refiera a un día de Dios, lo cual puede significar millones de años, según como transcurre el tiempo en nuestro Mundo, y consecuentemente, al no tener palabras para establecer el tiempo transcurrido, al escritor del primer capítulo del Génesis no le quedó de otra que hablar de Días de Dios, los cuales son eternos a nuestros ojos.
En todo caso, el tiempo transcurrido no es lo importante, sino más bien la realidad de aceptar que hemos sido creados por un Dios que nos ama y que con toda seguridad le dedicó un exquisito tiempo a nuestra creación. Lo que me hizo comprender esta hermosa realidad, al leer el capítulo 1 del Génesis, es el extraño detalle de que se anotaran dos verbos que parecen significar lo mismo: CRECER Y MULTIPLICARSE. ¡Que detalle tan maravilloso!, dejarme escrito entre líneas dos verbos que me obligarían a investigar y a profundizar, para descubrir la clave principal del Juego por nuestros Mundos: GANAMOS PUNTOS CADA VEZ QUE NOS DESARROLLAMOS.
Tristemente, la gran mayoría de la humanidad parecen confundir CRECER CON MULTIPLICARSE, y le dedican mucho tiempo de su vida al ejercicio de multiplicarse, incluso desordenadamente, y le dedican poco tiempo -algunos nada de tiempo- a crecer. Crecer significa desarrollarse paulatinamente, poco a poco, hasta alcanzar cierta altura. Evidentemente, al ser una Orden Divina, no se espera de nosotros que crezcamos simplemente en altura, sino más bien plenamente, considerando todos los aspectos existenciales -materiales y espirituales-.
Crecer plenamente significa despertarse cada mañana siendo un poco mejores que el día anterior. Si ayer aprendí a leer, pues hoy debo aprender a escribir. Si ayer aprendí a freír un huevo, pues hoy debo aprender a hacer un guiso, una pasta una sopa,... y hasta el postre que me comeré después de almorzar. Si ayer planché la ropa y me quedó algo desalineada, pues hoy debo planchar con más cuidado, evitando que la ropa me quede desalineada. Y esto no porque sea vanidoso y quiera estar siempre bien vestido y presentable, sino porque es preciso que cada día haga las cosas mejor que ayer, aunque no me vista bien, pero el servicio de planchado debo realizarlo excelentemente.
Lo importante de aprender a leer entre líneas es que te percatas de cosas aparentemente poco importantes, como es el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios dijo: "CRECE Y MULTIPLÍCATE", en un orden preciso, porque nos indica que para multiplicarme primero debo crecer. Muchos hay quienes andan por allí multiplicándose desordenadamente, sin tomar en cuenta que deben hacerse responsables PLENAMENTE de aquellos hijos que engendran.
No sé si me he dado a entender, pero crecer plenamente significa estar pendiente de todos los detalles, no por vanidad, sino porque para eso hemos venido a este hermoso mundo. A SER CADA DÍA MEJORES QUE EL DÍA ANTERIOR, en todos los aspectos de nuestras vidas -materiales y espirituales. No puede ser que cada día se me queme alguna comida y yo simplemente me ría, comentando que se me ahumó un poco, y nunca me moleste conmigo mismo por el hecho de que se me quema la comida. Tengo que esforzarme cada día para que la comida me quede mejor y en su punto, no por simple vanidad, sino porque debo ser el mejor en todo lo que hago: ¡De eso se trata el Juego!
Igualmente ocurre con nuestro crecimiento espiritual. No puede ser que nos acostumbremos a rezar un Padre Nuestro y un Ave María cada día y que jamás nos esforcemos por pasar del rezo a la oración. No puede ser que, de vez en vez, tomemos La Biblia en nuestras manos sólo para hojearla y no para analizarla y profundizarla. No puede ser que vaya cada Domingo a Misa para medio oírla y nunca para celebrarla... Tenemos que esforzarnos cada día por hacer de la vida una hermosa oración de alabanza a nuestro Amoroso Padre Dios, por el Don de la Vida. En algún momento tenemos que dedicarle tiempo a la meditación de La Palabra Divina, porque si no lo hacemos es porque no creemos realmente que sea La Palabra de Dios. ¡ES PRECISO SER CADA DÍA MEJOR QUE EL DÍA ANTERIOR EN TODOS LOS ASPECTOS DE NUESTRA EXISTENCIA!!!
MIS INICIOS
Hace muchos años, fui interpelado por mis amadas hijas, acerca de la fe que profesábamos. Debido al gran número de preguntas que me hicieron, decidí escribirles una especie de manual teológico, en el cual les intenté explicar los basamentos de la fe que profesábamos. Esta especie de manual teológico se quedó tirado en la biblioteca de la casa, porque nadie quiso leerlo. Cierto día, después de leer una interesante novela, acerca de las teorías filosóficas, pensé que quizás si convertía aquel manual teológico en una novela sería más amena su lectura. Cuando me jubilé, decidí poner en marcha la ardua tarea de convertir mi manual teológico en una novela, intentando hacerla algo entretenida.
Al no tener formación para ser escritor, esta tarea de conversión se me hizo algo incomoda, pero lo intenté vehementemente, hasta lograr escribir una antología teológica. Sin embargo, hallar quien edite y publique mi antología teológica ha sido una labor infructuosa, quizás por el desdén de nuestra perdida humanidad por intentar conocer a nuestro Amoroso Padre Dios. Al no lograr encontrar algún editor que publique mi antología teológica decidí incursionar en la publicación de artículos en éste Blog, para no sentir que me estoy negando a comunicar aquello que se me ha revelado.
En el principio, mi intención era publicar una única novela, la cual titularía BUSCANDO A ADÁN ENCONTRÉ A VERMAR, porque en el desarrollo de mi manual de teología descubrí que nuestro Amoroso Padre Dios había perdido a Adán pero no por ello había dejado de buscarle. El título de mi novela quería significar que durante Su Búsqueda de Adán, nuestro Amoroso Padre Dios se encontró con Vermar, el cual es el nombre de una chica, formado por la unión de las primeras sílabas de los nombres de mis amadas hijas: Verónica y Mariana.
Mientras desarrollaba lo que habría de ser mi única novela, comenzaron a ocurrírseme nuevos temas a tratar, para ser desarrollados como novelas aledañas a BUSCANDO A ADÁN ENCONTRÉ A VERMAR. Mientras desarrollaba esas novelas aledañas, continué escribiendo lo que consideraba iba a ser mi única novela. Cuando finalmente estaba por concluir lo que sería mi única novela, comencé a tener unos sueños extraños, que me llevaron a investigar ciertas palabras que me mencionaban en los sueños. Estos sueños me llevaron a concluir que mucho de lo que me habían explicado en mis clases de teología parecía no ser La Verdad, o por lo menos no como Verdad Plena o Absoluta. Comprendí entonces la frase: "Dios escribe derecho sobre líneas torcidas".
Cierto día, me desperté recordando un extraño sueño, en el cual veía a ciertos seres de luz flotando plácidamente en el espacio sideral, mientras nuestro Amoroso Padre Dios les veía complacido. En algún momento del sueño, dos de los seres de luz comenzaron a actuar extrañamente, porque en vez de estar simplemente flotando, parecían estar caminando por dos caminos que se cruzaban y al hallarse en el cruce se detuvieron y se hacían gestos mutuamente para cederse el paso. Finalmente, algo fatigado, uno de los seres de luz forzó al otro a pasar empujándolo y cuando lo logró saltaba de alegría por su logro. Nuestro Amoroso Padre Dios se reía al verlos y escuché una voz que simplemente decía: "Está bien ¡JUGUEMOS!!!". Al despertarme, mientras oraba, recordaba el extraño sueño, preguntándome que significaría.
Mientras oraba y pensaba en el extraño sueño, observé en la biblioteca del cuarto un pequeño Corán, que me había regalado un buen amigo. Al culminar mi oración matutina, me acerqué y tomé El Corán en mis manos y lo abrí justamente en el capítulo 5 (Sura 113), versículo 48 y procedí a leer: "A cada uno de vosotros les hemos asignado un código legal y un camino de salvación y, si Dios hubiera querido, habría hecho que fueseis una sola comunidad, pero lo hace así para probar vuestra fe en lo que os ha dado. ¡COMPETID, PUES, EN BUENAS ACCIONES! El lugar de retorno de todos vosotros es Dios. Él os aclarará aquello en lo que manteníais diferencias". Al terminar de leer éste versículo, se me vino a la mente la frase que oí al final del extraño sueño: "Está bien ¡JUGUEMOS!!!".
En seguida me pregunté: "¿Competid? ¿Juguemos? ¿Acaso hemos venido a jugar? Durante los días siguientes intenté encontrar respuestas a mis extrañas preguntas, meditando al respecto. Durante aquellas noches, difícilmente lograba conciliar el sueño, porque me invadían extraños sueños que me alteraban, porque eran como si yo estuviera corriendo por un pasillo con varias puertas, buscando algo. Los sueños eran recurrentes y no me dejaban dormir. Entonces me levantaba a orar y me ponía a leer la Biblia. Descubrí que estaba leyendo La Biblia con mayor profundidad, porque me cuestionaba mucho lo que leía. Con el paso de los días, los sueños se fueron haciendo más esclarecedores, porque siempre me dejaban alguna palabra o alguna idea para meditar, hasta finalmente concluí que a este Mundo hemos venido a Jugar.
Entonces decidí cambiarle los nombres a las novelas que ya tenía escritas, para relacionarlas con EL GRAN JUEGO. A la que supuestamente iba a ser mi única novela la retitulé: JUGANDO POR MI MUNDO, pero mientras continuaba escribiéndola comencé a agregarle eventos que me ayudaban a relacionar lo escrito con EL GRAN JUEGO. Concluidas las cinco (5) novelas que constituirían mi antología teológica, comencé a entrelazarlas para que juntas explicaran lo que realmente hemos venido a hacer a este hermoso Mundo.
Finalmente, al comprender las implicaciones de todo lo que había escrito, y considerando que con lo que había escrito realmente pretendía hermanar a todas las religiones, descubrí que con lo escrito me había convertido en un hereje para todas las religiones, entonces decidí bautizar mi antología con el título: ANTOLOGÍA DE UN VERDADERO HEREJE. Hasta la presente fecha, esta antología no ha tenido cabida en ninguna editorial a la que la he enviado. Sin embargo, esto no me ha desanimado, porque sé que quizás no es el tiempo para comprender esta hermosa realidad, la cual se le había encargado a Mahoma, de reunir a todas las religiones en una sola realidad, sin pretender que cada quien abandone la religión en la que aceptó bautizarse, pero si esperando que todos se amen unos a otros, como nuestro Amoroso Padre Dios nos Ama. De hecho, el versículo 48 del capítulo 5 (Sura 113) de El Corán, es la respuesta que el Arcángel Gabriel le da a las dudas que Mahoma tenía respecto al trato que debería dárseles a los seguidores de otras religiones.
Sé que para muchos de ustedes pensar que hemos venido a este Mundo a Jugar es de alienados. Para muchos otros es hasta ofensivo, porque al intentar comparar lo mucho que han sufrido con la posibilidad de que estén Jugando es verdaderamente humillante, como si yo estuviera considerando sus enfermedades, dolencias, accidentes,... pérdidas muy poca cosa. Pero háganse éstas preguntas: ¿Dónde estábamos antes de la creación del Mundo? Si estábamos con y en nuestro Amoroso Padre Dios, como seres espirituales, viviendo en armonía, ¿para qué decidió revestirnos de materialidad? ¿Es que acaso no estábamos bien como estábamos? En lo particular a mí me cuesta creer que nuestro Amoroso Padre Dios nos haya enviado a este Mundo material para que lucháramos contra satanás, quien sigue siendo espiritual. ¡No tiene sentido! Si éramos seres espirituales y en consecuencia con poderes espirituales, ¿para qué me incapacitó, quitándome los poderes espirituales y me puso a luchar contra un ser espiritual? Salvo que estemos Jugando, yo no puedo aceptar ni comprender que nuestro Amoroso Padre Dios haya hecho semejante barbarie.
Habiendo comprendido esta Gran Verdad, decidí entonces buscarle respuestas a las disimiles situaciones de vida. ¿Por qué algunos tienen tanto y otros tan poco? ¿Por qué algunos son tan enfermizos y otros son tan saludables?... ¿Por qué algunos parecen felices y otros parecen infelices? Entonces, leyendo, investigando y profundizando, descubrí que la reencarnación y el consecuente karma eran la solución para todas esas disyuntivas o más bien contraposiciones, que se amontonaron en mi cabeza. Éstas preguntas surgían en mi cabeza mientras escribía mi primera novela. Luego fueron ocurriendo los sueños. Finalmente, aquí estoy, ayudándoles a comprender las disímiles situaciones de vida de cada uno de nosotros.
SEGÚN EL GRAN JUEGO
Creo que después de todo lo dicho, les queda claro que, el primer capítulo del Génesis LA CREACIÓN es simple y llanamente la significación del inicio de EL GRAN JUEGO, dado que nuestro Amoroso Padre Dios decidió revestir nuestros seres de luz con materia, para que jugáramos COMPITIENDO EN BUENAS ACCIONES, pese al peso de la materia que nos recubre. Es decir, mis necesidades materiales no me pueden impedir el ayudar a otros a cubrir sus necesidades materiales. Y entiéndase, es una COMPETENCIA DE ALTO NIVEL, mayor nivel incluso que el de las Olimpiadas Mundiales, porque debemos esforzarnos por esquivar las trampas de satanás, cuya función en EL GRAN JUEGO es hacernos creer que es más importante nuestro desarrollo material que el espiritual.
De hecho, satanás siempre procurará que nos esforcemos porque nuestro desarrollo material sea mayor que el de los demás. Es por esto que, muchos procuran detener el desarrollo de los demás para evitar ser superados. ¿Acaso no es esto lo que están procurando los norteamericanos al intentar frenar el desarrollo de Rusia y de China ocupándolos en una guerra? En estos días en los noticieros informaban que que un grupo de países, liderizados por los Estados Unidos de Norteamérica, se reunieron en Australia para decidir las acciones que tenían que acometer para frenar el desarrollo económico de China. A mí me dio risa porque me parece un chiste que varios países se reúnan para intentar detener el desarrollo de uno solo. Es que acaso no son lo suficientemente inteligentes como para más bien reunirse a los fines de ver como se desarrollan por encima de China. ¡Pero así son las cosas! ¡La estupidez humana no tiene límites!!!
Por eso EL JUEGO POR NUESTROS MUNDOS es una competencia de mayor nivel que el de las Olimpiadas Mundiales, porque satanás es un experto susurrándonos deseos que nos alejan del fin del Juego, el cual es COMPETIR EN BUENAS ACCIONES. Pero tristemente la gran mayoría de la humanidad parece únicamente pendiente de destruir al otro para que no se desarrolle. La gran mayoría de la humanidad parece que están compitiendo en malas acciones.
Además, tristemente la gran mayoría de la humanidad ni siquiera está pendiente de las Señales y eso que cada vez son más claras. En estos días el Papa comentaba que los tiempos que estamos viviendo no eran nada normales porque parecía que Caperucita no era la buena y el lobo quizás no era el malo. Con éste comentario, el Papa parece está reconociendo que aquella afirmación, que predicaron por muchos años, de que Rusia era la bestia del Apocalipsis como que no era la verdad. El Papa también comentó en estos días que se había iniciado la Tercera Guerra Mundial, pero parece que a nadie le importa lo que diga el Papa, porque gran parte de la humanidad se ha dedicado a criticar la humanidad de los Papas, para evitar criticar sus propias humanidades.
Las Señales están indicando que el fin de los tiempos, o a lo menos la Tercera Guerra Mundial, parece inminente, pero nadie lo quiere creer, porque es más fácil vivir pensando que aún nos queda tiempo para cambiar que dedicarnos a cambiar. En todo caso las Señales están presentes y yo lo único que puedo hacer es intentar comunicárselas, aunque en nuestro triste presente nadie está pendiente de acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios. Pero esto no me detiene porque, aunque la información no le sirva de mucho a los que están viviendo ciegamente el capítulo 13 del Apocalipsis, quizás le sirva de algo a aquellos que superen los nefastos acontecimientos que se nos avecinan. Es lo hermoso de publicar en la Red Informática Mundial (www) porque dicen que lo que se registra en la Web (Red) pues se queda para siempre en la Red (Web).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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