Otras de las grandes dudas que tienen los prelados y consecuentemente gran parte de la humanidad de hoy en día es acerca de que Adán y Eva realmente hayan existido. Estas dudas encuentran su fundamento unos capítulos más adelante, en el momento que Dios le imponen un castigo al primer hijo de Adán: Caín. Resulta que, cuando Dios echa a Caín del Huerto de Edén, éste se traslado a la tierra de Nod ('errantes') y allí conoció a su esposa, la cual dio a luz a Enoc (4:16-18). Cabe entonces preguntarse: si Adán y Eva eran los primeros de la especie humanoide, ¿de dónde salió la mujer de Caín? ¿Con quién se casó Enoc, hijo de Caín? ¿De dónde surgieron todas esas mujeres con las que se unieron los descendientes de Adán?
Lo que yo entiendo de la Palabra Divina es que, después de haber creado
todas las cosas, a nuestro Amoroso Padre Dios se le ocurrió crear a un ser
especial, el cual formó con barro a su imagen y semejanza, pero como Dios no
tiene ni manos, ni pies,... ni cuerpo -porque no lo necesita- hizo a ese hombre
de barro con la misma forma de uno de los seres que ya había creado -por Su
Sola Palabra- con aspecto humanoide, la cual era la forma más idónea para
prevalecer sobre el resto de las especies. A éste nuevo ser, nuestro Amoroso
Padre Dios decidió agregarle algo que el resto de la creación no tenía: UN
ALMA. De manera que, aquellos hombres, por los cuales Caín manifestaba miedo
(4:14), eran seres creados por nuestro Amoroso Padre Dios, junto al resto de la
creación. Esos hombres y mujeres, con figura humanoide, como el resto de la
creación, contaban con el espíritu que les proveyó La Palabra Divina del
"HÁGASE", pero no contaban con el alma que le proveyó a Adán El
Aliento Divino.
Aceptando entonces que Adán y Eva si existieron, nos queda aclarar para que
fue creado Adán de manera tan especial, que incluso lo apartó del resto de la
creación, colocándolo en un jardín 'delicioso' (Edén), para consentirle. Lo
primero a considerar es el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios pretendía
contar con un ser creado que fuera a Su Imagen y Semejanza, lo cual me dice que
quería contar con un ser casi divino para que se enseñoreara del resto de la
creación. Según lo veo yo, nuestro Amoroso Padre Dios quería contar con alguien
que ayudara al resto de la creación a CRECER, para que se perfeccionaran
conforme a su Creador.
SEGÚN EL GRAN JUEGO
Adán fue creado de una manera muy especial para que liderara al resto de la
creación, enseñoreándose sobre ella ORDENADAMENTE, no para simplemente
dominarla sino para educarla y ayudarla a crecer. Evidentemente, si nuestro
Amoroso Padre Dios pretendía que Adán sojuzgase y enseñorease al resto de la
creación (1:28) entonces tenía que probarlo, para verificar si era consciente
de la enorme tarea que se le asignaba. Tristemente, aunque la prueba era muy
sencilla, Adán la reprobó.
No por casualidad, el lugar en donde nuestro Amoroso Padre Dios colocó a
Adán se le conocía como 'delicia' (significado de Edén). Antes de probar a
Adán, nuestro Amoroso Padre Dios lo colocó en un lugar delicioso. La palabra
'delicioso' viene del latín 'deliciosus' y significa 'abundante en placer o
alegría'. Sus componentes léxicos son: el prefijo 'de', que significa 'apartar
de arriba abajo', 'lacere', que significa 'seducir, atraer, engatusar', más el
sufijo 'oso', que significa 'abundancia'.
Nuestro Amoroso Padre Dios logró soslayar lo deficiente de la escritura
humana, a la hora de transcribir La Palabra Divina, Pronunciando algunas
palabras, las cuales Él Sabía que el hombre no modificaría a la hora de
transcribirlas. De allí que, el ejercicio más efectivo para aprender a leer
'entre las líneas de La Palabra Divina' es leerla comprendiendo los
significados etimológicos de cada palabra que lees, sobre todo aquellas cuyos
significados desconocemos comúnmente. Como les comenté en el artículo anterior:
"No es casualidad que nuestro Amoroso Padre Dios haya pronunciado primero
la palabra CRECE y después la palabra MULTIPLÍCATE", porque, aunque para
muchos de ustedes esas dos palabras parecen significar la misma cosa, no
significan lo mismo y deben ser ejecutadas en ese orden. ¡NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS NO HABLA POR HABLAR!!!
Queda claro entonces que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios bautizó, al
jardín en donde colocó a Adán, con el nombre de Edén, lo hizo con Plena
Conciencia de lo que ocurriría en ese jardín. En el Huerto de Edén a Adán se le
'apartó' para ser `seducido' -por no decir 'engatusado'- con 'abundantes' cosas
materiales. En el Huerto de Edén a Adán le eran cubiertas todas sus necesidades
materiales abundantemente. Adán simplemente pedía y se le daba. Podemos decir
que, de alguna forma o manera, en el Huerto de Edén a Adán se le estaba
entrenando para amar los bienes materiales, lo cual para mí es bien extraño,
porque el fin propio de El Gran Juego es que, a pesar de nuestras necesidades
materiales, que nos mueven a desear bienes materiales, debemos esforzarnos por
Amar a Dios sobre todas las cosas.
Adán fue el primer jugador en el Juego por nuestros Mundos. Cuando leemos
entre líneas descubrimos que a Adán se le consintió con todas las cosas
materiales que pudiera desear, incluso se le dio a una mujer "carne de su
carne", consecuentemente podemos asegurar que Adán era el ser más
importante de toda la creación. Sin embargo, tenía que ser probado para ver
cómo jugaba o se comportaba cuando nuestro Amoroso Padre Dios pareciera
ausente.
Ocurrió entonces que, cuando Adán ya estaba lo suficientemente malcriado,
después de haberle acostumbrado a sentirse rey y señor de todas las cosas
creadas, de repente se le dijo que "De cualquier árbol del jardín puedes
comer, más del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal no comerás, porque el día
que comieres de él, morirás sin remedio" -(2:16-17)-. Repentinamente Adán sintió que se le negaba
algo, pero aparentemente Adán aceptó la instrucción sin reproche alguno. No por
casualidad, después de haberle negado a Adán algo y viendo que Adán parecía
estar de acuerdo con Dios, seguidamente lo que nos cuentan es que Dios decidió darle
una compañera a Adán, alguien de quien se enamorara, alguien por quien tuviera
dispuesto a desobedecer.
Yo no se a ustedes, pero a mí me parece que a Adán lo estaban empujando
para realizar una mala jugada. A Adán lo estaban presionando para que perdiera
y pareciera que ésta era sido Voluntad de Dios. Pero no, ¡nada más lejos de la
realidad! ¡Aprendan a leer entre líneas! Si ustedes están conscientes de que
DIOS ES AMOR, evidentemente saben que La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios
es que ganemos. Entonces, al ver a Adán presionado por Dios, aparentemente para
que perdiera, evidentemente deberían pensar que no lo estaba presionando para
su mal, sino para su bien, porque nuestro Amoroso Padre Dios Sabe que nadie
puede CRECER si no es empujado a hacerlo. ¿Cómo logro tener un cuerpo bien
formado si no me ejercito? ¡LAS PRUEBAS SON NECESARIAS PARA CRECER!
Además, leyendo entre líneas descubrimos que el Árbol del cual se le
prohibió a Adán que comiera era el de la Ciencia del Bien y del Mal, por lo que
podemos suponer que al comer del fruto de ese Árbol Adán adquiriría el poder de
diferenciar entre lo que es bueno y lo que es malo. Al comer del fruto de ese
Árbol, Adán adquirió el hermoso Don del Libre Albedrío, o lo que es lo mismo:
Adquirió el poder de saber lo que es bueno y lo que es malo. Y para jugar El
Gran Juego necesitamos de ese poder, a los fines de que al reconocer algo como
malo lo despreciemos y al reconocer algo como bueno lo procuremos.
Visto lo anterior podemos suponer que, nuestro Amoroso Padre Dios Sabía y
quizás hasta Quería que Adán comiera del fruto de ese Árbol, para poder
comenzar El Gran Juego. Adán, de alguna forma o manera, fue empujado a comer
del fruto de ese Árbol para obligarlo a cometer un error y ver cómo
reaccionaría ante el hecho de realizar una acción a la que nunca estuvo
acostumbrado. Para Adán, antes de comer del fruto de ese Árbol, todas las cosas
eran buenas. Estar desnudo no era malo. Comer en exceso no era malo... Vivir
despreocupado no era malo. Fue después de que comió del fruto de ese Árbol que
Adán descubrió que su modo de vivir no era del todo digno de un ser tan
finamente diseñado. Hay que agradecerle mucho a nuestro Amoroso Padre Dios por
haber empujado a Adán a comer del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal,
porque con ello nos otorgó el Libre Albedrío, haciendo que el COMPETIR EN
BUENAS ACCIONES se hiciera más complicado e interesante.
También hay que agradecerle a Adán el haber cometido el error de haber
dudado del Amor de Dios, porque esa duda le valió el ser expulsado del Edén
para propagar El Gran Juego a toda la Creación. Si Adán no hubiera dudado del
Amor de Dios y se hubiera acercado a nuestro Amoroso Padre Dios para pedirle
perdón por haber comido del fruto del Árbol Prohibido, entonces nuestro Amoroso
Padre Dios no hubiera tenido una buena excusa para enviarlo a recorrer el mundo
y así darle inicio a El Gran Juego.
Pues sí, el error de Adán no fue el haber desobedecido a nuestro Amoroso
Padre Dios, sino que su gran error fue haber dudado del Amor de Dios. Esto lo
podemos concluir al leer entre líneas lo narrado en el capítulo 3 del Génesis.
Si a ustedes no les parece extraño que Dios no supiera en dónde estaba Adán,
entonces no saben qué Cosa Es Dios. Evidentemente, por el Simple Hecho de Ser
Dios Sabe todas las cosas. Esto es lo que se conoce como Ciencia de Dios, por
la cual Él Sabe perfectamente todas las cosas, Ve y Conoce lo pasado, presente
y futuro, sin que se le oculten los más secretos pensamientos. Es decir, Dios
no necesita reflexionar ni inquirir, pues Él con Una Sola Mirada Ve y Penetra
todo lo que era, es y será.
Sabiendo esto me pregunto: ¿Por qué Dios preguntó lo que ya Sabía? Yo
pienso que, lo que nuestro Amoroso Padre Dios no Sabía era le respuesta de
Adán. Y esto me hace suponer que, pese a que nuestro Amoroso Padre Dios Ve y
Conoce lo pasado, presente y futuro, el futuro siempre puede cambiar, porque
aún no ha ocurrido, y nuestro Amoroso Padre Dios Confía en que 'escojamos el
bien en vez del mal'. Para mí es evidente que, nuestro Amoroso Padre Dios Ve
nuestro futuro en dos direcciones distintas: lo que ocurre cuando escogemos el
bien y lo que ocurre cuando escogemos el mal, pero lo que realmente ocurrirá
será lo que nosotros escojamos. Esto se conoce como Libre Albedrío, lo cual
hace para nuestro Amoroso Padre Dios que El Gran Juego sea muy entretenido,
porque hay algo que Él no sabe, que se escapa de Su Ciencia, que le genera
intriga,... que Lo Obliga a Diseñar nuevas Estrategias de Juego.
Cuando en el principio Adán escogió obedecer a nuestro Amoroso Padre Dios
las cosas seguían igual, si se quiere algo aburridas, porque Adán simplemente
existía, pero no vivía. Entonces nuestro Amoroso Padre Dios, en procura de
poner a correr El Gran Juego, vislumbró varias vías o futuros posibles para
forzar a Adán a crecer, a dejar de ser pasivo y que se esforzara por
desarrollarse y ayudara al resto de la creación a hacerlo. En uno de esos
futuros posibles nuestro Amoroso Padre Dios vislumbró que la forma más rápida
para que Adán saliera de su letargo existencial era que se enamorara de alguien
y como en toda la creación no había algo o alguien que enamorara realmente a
Adán entonces creó a una mujer "carne de su carne y huesos de sus
huesos".
Por comprender todas éstas realidades acerca de nuestro Amoroso Padre Dios,
cada vez que releo el capítulo 3 del Génesis, me río al imaginarme a nuestro
Amoroso Padre Dios actuando en alguna novela de amor. Me da mucha risa al
imaginármelo increpándole a Adán: "¿Qué has hecho?", como si Dios no
lo supiera. También me dan mucha risa los exagerados castigos que se les
impusieron, como si intentara meterles miedo sobre futuros errores. Me da mucha
risa imaginarme a nuestro Amoroso Padre Dios tratando de disimular Su Risa al
estar imponiendo castigos que lo único que pretendían era ser la excusa
perfecta para que se activara El Gran Juego, al poner a todo el mundo a
trabajar, a esforzarse por salir adelante... a CRECER.
Yo estoy seguro que nuestro Amoroso Padre Dios no pretendía meternos miedo
con esos duros castigos porque justamente el único error que cometió Adán fue
el haber dicho que tuvo miedo de Dios -(3:10)-, lo cual significa que dudó del
Inmenso Amor que siempre se le manifestó. Ya les he explicado que resulta
altamente ilógico tenerle miedo a nuestro Amoroso Padre, porque Dios Es Amor y
en Él no cabe ni un átomo de maldad. Aquello que nos parecen castigos Divinos,
simplemente son la consecuencia de nuestras malas acciones, lo que solemos
denominar Karma. Pero no es que Dios nos envíe algún Karma, sino que es
simplemente una acción de causa - efecto. Aquello que conocemos como Santo
Temor de Dios es el miedo que deberíamos sentir al estar lejos de nuestro
Amoroso Padre Dios, lo que nos debería motivar a procurarle
constantemente.
Otras de las cosas que descubrimos en el capítulo 3 del Génesis, al leer
entre líneas, es que la función de satanás en el desarrollo del Juego por
nuestros Mundos es el de simplemente susurrarnos para que hagamos lo malo y no
lo bueno. Hacer lo malo es llevarle la contraria a nuestro Amoroso Padre Dios.
Por ende, hacer lo bueno es procurar constantemente hacer lo que nuestro
Amoroso Padre Dios Quiere, lo cual es siempre un gran bien para nosotros. Sin
embargo, satanás disfraza el mal de bien y nos susurra al oído el desear
llevarle la contraria a nuestro Amoroso Padre Dios, convenciéndonos de que lo
que Dios quiere es que nosotros no disfrutemos de la vida, cuando la realidad
es que nuestro Amoroso Padre Dios si quiere que disfrutemos de la vida, pero
espera que evitemos los excesos, para que no caigamos en los vicios.
Al convencer primero a Eva para que ésta convenciera a Adán, satanás
demostró ser muy bueno en el papel que se le asignó en El Gran Juego y éste es
el papel que ha venido desempeñando excelentemente bien desde el inicio de El
Gran Juego. De manera que, podemos concluir que satanás no es malo, porque
realmente hace muy bien su trabajo, sino que los malos somos nosotros que le
hacemos caso a sus susurros y, haciendo uso de nuestro Libre Albedrío,
escogemos hacer el mal en vez del bien.
Los susurros de satanás fueron tan efectivos que, no solo lograron que Adán
desobedeciera a Dios, sino que también lograron que se cometieran los errores
consecuentes. Ocurre que, frecuentemente una pequeña falta suele degenerar en
faltas más graves, que muchas veces arrastran a otros. Adán, por ejemplo, en
vez de reconocer su error y pedir perdón por haberlo cometido, decidió echarle
la culpa a Eva y ésta se la echó a satanás. ¡LOS ERRORES HAY QUE RECONOCERLOS Y
PEDIR PERDÓN POR HABERLOS COMETIDO!!!
Evaluando lo anterior, pudiéramos concluir que satanás se anotó más de un
punto a su favor, al inicio de El Gran Juego, pero para evitar que se haga más
orgulloso vamos a decir que se ganó un punto y el hombre 0 puntos, aunque
realmente el hombre se anotó varios puntos negativos, con apenas una sola
jugada de satanás.
Escrito por: Noel Méndez
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