La instauración de Jueces, procurando combatir las idolatrías de los israelitas, no solucionó el problema de falta de unidad en Israel, en procura de que todos cumplieran La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios y le rindieran culto sólo a El Único Dios Verdadero. De hecho, "Cuando Samuel se hizo viejo, puso a sus hijos como jueces de Israel. Su primogénito se llamaba Joel (Yahweh Es Dios), y el segundo Abías (Dios Es mi Padre); juzgaban a Israel en Beerseba (Siete pozos). PERO SUS HIJOS NO SIGUIERON EL CAMINO DE SAMUEL: fueron atraídos por el lucro, aceptaron regalos (se dejaban sobornar) y torcieron el derecho (juzgaban a favor de quien más pagara) ..." -(1Samuel 8:1-3)-. Si esto ocurrió con los hijos de un gran Profeta, se habrán de imaginar lo que ocurre con los hijos de los otros mortales.
Una hermosa canción, que hace alusión al servicio de los padres,
hermosamente solicita a nuestro Amoroso Padre Dios: "Admito que tengo
mucho que aprender. Cometo errores Tú Lo Sabes muy bien. Las presiones de la
vida vienen sobre mí. ¡NECESITO TU AYUDA!!! ¡SOLO NO VOY A PODER!!! ..." Y
es que, la dura verdad es que, SER PADRES ES LA RESPONSABILIDAD MÁS DIFÍCIL DE
TODOS NUESTROS MUNDOS, porque: ¿Cómo hacer que nuestros hijos sean dignos hijos
de nuestro Amoroso Padre Dios? De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios, pese a Sus
muchos esfuerzos, jamás logró que los israelitas, en colectivo, cumplieran con
Su Voluntad de Conocerle y de enseñar a los otros pueblos cumplir lo propio.
Claro que, muchos grandes israelitas como Samuel lograron ciertamente cumplir
hasta su muerte con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, pero también
ocurrió que, esos grandes israelitas difícilmente lograron que sus propios
hijos cumplieran con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, pese a que
muchos de ellos realmente se esforzaron por educar a sus hijos en El Camino de
Dios. ¡NO PODEMOS OBLIGAR A NADIE A CREER!!!
Debido al Libre Albedrío, que nos otorgó nuestro Amoroso Padre Dios, por Su
Voluntad, ninguno de nosotros estamos obligados a creer, porque esto es
decisión de cada quien. Tampoco estamos obligados a esforzarnos por crecer espiritualmente.
Y mucho menos estamos obligados a Amar a Dios sobre todas las cosas. ES
DECISIÓN DE CADA QUIEN SER DIGNO HIJO DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS O NO. Claro
que, "¡Aquello que siembres cosecharás!" -(Gálatas 6:7)-, por lo que,
aquellos que decidan estar alejados de Dios pues sufrirán las consecuencias por
estar lejos de El Infinitamente Bondadoso y los que se acerquen a Dios pues
gozarán continuamente de los Beneficios de estar en La Gracia de nuestro
Amoroso Padre Dios. De esta realidad no
se escapa nadie, incluyendo a nuestros hijos. Más aun, ni siquiera los que se
encuentran muy cerca de nuestro Amoroso Padre Dios se escapan de esta realidad,
porque, aunque te encuentres muy cerca de Dios, si decides claudicar y
abandonar la carrera, que conduce a El Gran Premio, pues es tu decisión. De
hecho, según leemos en Números 25:10-13, a Pinjás (Oráculo o Boca de
serpiente), hijo de Eleazar (Dios Es mi Salvador), hijo de Aarón (Iluminado),
le correspondía ejercer el Sacerdocio Supremo perpetuamente (él y sus
descendientes). Sin embargo, algo ocurrió con Pinjás y sus descendientes que
perdió tan grande mérito otorgado, porque ningún escriba aclara por qué tan grande
cargo (Sacerdote Supremo) lo estaba ocupando Elí (Exaltado), en los tiempos de
Samuel, siendo que Elí era primo de Pinjás, por ser hijo de Itamar, el último
de los hijos de Aarón. De manera que, la orden es: ¡MANTENER EL ESFUERZO SIN
CLAUDICAR!!! y nunca creer que ya lo logramos.
El caso es que, nuestro Amoroso Padre Dios, desde los inicios de El Gran
Juego, Ha Procurado que nos unamos todos en una misma fe y le rindamos culto a
El Único Dios Verdadero, pero el peso de nuestras materialidades no nos ha
permitido cumplir con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios: "CREER EN
EL ÚNICO DIOS VERDADERO Y HONRARLE DIGNAMENTE". Y eso que lo ha intentado
de infinitas maneras: 'Escogiendo' un pueblo para que colectivamente se
esforzaran por convencer a los otros pueblos de creer en El Único Dios
Verdadero, realizando Alianzas con los descendientes de ese pueblo, designando
Jueces, ... Profetas, hasta incluso reyes, quienes deberían representar a El
Único Dios Verdadero, gobernando y guiando al pueblo, en procura de mantenerlos
firmes en la fe en El Único Dios Verdadero. Pero, al igual que suele ocurrir con
los hijos, a nuestro Amoroso Padre Dios se le ha hecho cuesta arriba lograr la
unidad de todos los pueblos en una misma fe, simplemente porque cada quien hace
lo que quiere y nadie quiere hacerse consciente de sus responsabilidades.
¡LIBRE ALBEDRÍO!!!
Cuando los israelitas le pidieron a Samuel que les designara un 'rey'
-(1Samuel 8:5)-, lo hicieron porque estaban cansados de ver las injusticias
cometidas por los hijos de Samuel, a quienes Samuel había designado como
Jueces. Quizás Samuel en su 'designación' no pretendía cometer nepotismo, pero
ocurrió que, pese a que quizás Samuel se había esforzado por educar a sus hijos
en El Camino de Dios, sus hijos abusaron del cargo que les otorgaron y no
fueron conscientes de las responsabilidades del cargo para el cual habían sido
'seleccionados'. Como la misma palabra lo indica: 'un juez debe ser justo', a
la hora de dictar sentencia y jamás debe dictar sentencia arbitrariamente,
porque la 'justicia' implica 'dar a cada quien lo que realmente merece', sin
importar que tanto estime o no a la persona sobre la cual dictará
sentencia.
Tristemente, a la mayoría de los que les toca ejercer 'cargos públicos' se
les olvida que esos cargos existen para 'servir al pueblo'. ¿Acaso 'público' no
significa 'del pueblo'? De hecho, a muchos 'servidores públicos' se les otorga
el cargo de 'ministros' lo cual significa simplemente 'servidor', a pesar de
que suele ser el cargo más alto en las 'instituciones públicas'. Luego, si el
cargo más alto de una 'institución pública' es el de 'servidor' ¿qué cargo
tendrán los que deben rendir cuentas al ministro?
Pero tristemente, todos los que han sido 'escogidos' para algún 'servicio
público' se les olvida que, de alguna forma o manera, 'sirviendo al público'
están 'sirviendo a Dios', Quien Es Aquel que realmente les Asignó ese cargo
para representarle. De hecho, desde que los israelitas 'Eligieron' a Yahweh
como a su Dios -(Josué 24:14-24)-, fue porque definitivamente comenzaron a
considerar a Yahweh como a su Rey, o lo que es lo mismo: 'Su Regidor', tanto
cuanto, en atención a las múltiples Maravillas Ejecutadas por Yahweh, a favor
de Israel, pues había demostrado que Es El Único que Puede 'Regir' (de 'regere'
= 'Dirigir en línea recta') al pueblo que liberó, con Mano Fuerte -(Josué 24:17-18)-.
Sin embargo, a la mayoría de los israelitas les costó muchísimo aceptar y
comprender lo que significaba haber 'Escogido' a nuestro Amoroso Padre Dios como
a su Rey, por lo que con mucha dificultad trataban a Yahweh con las
prerrogativas propias de un Rey.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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