LIBROS HISTÓRICOS - Persistiendo en la Incredulidad - JUECES


Josué murió y aún Israel no había logrado establecerse en Canaán. Evidentemente, la muerte de Josué debió significar la pérdida de contacto palpable con nuestro Amoroso Padre Dios, porque Él Sólo Se Comunica con aquellos que tienen los oídos formados para Tal Fin. Entrenar los oídos para capacitarnos para Oír La Voz de Dios es un arduo trabajo, que debemos procurar en el ejercicio de varias vidas. Esto lo podemos vislumbrar en Éxodo 19:19, cuando se nos dice que "Moisés hablaba con Dios y le Respondía con el Trueno. De manera que, es concluyente que, los oídos de Moisés estaban capacitados para escuchar La Voz de Dios, pero los israelitas, al no tener sus oídos capacitados, tan solo oían fuertes truenos.

Consecuentemente, podemos suponer que cuando los israelitas hicieron una Consulta a Yahweh, para saber cuál de las tribus subiría el primero a combatir a los cananeos, seguramente lo hicieron 'echando la suerte', para ver a qué tribu le tocaría -(Jueces 1:1-ss)-. Al saber Judá que 'por suerte' le tocó a ellos el atacar de primero a los cananeos, se armaron de valor porque estaban seguros que a través de la 'suerte' (dados, varas cortas, ...) Yahweh les estaba asegurando que estaría combatiendo al lado de esa tribu, para que derrotaran a los cananeos.

Sin embargo, como la fe suele ser esquiva, los judíos le pidieron a los de la tribu de Simeón que marcharan al lado de los judíos para combatir a los cananeos. Esta alianza entre tribus es lo que me hace suponer que 'echaron la suerte' para saber a qué tribu le tocaría atacar de primero, porque si hubieran oído a Yahweh diciéndoles: "Subirá Judá, he puesto el país en sus manos" -(Jueces 1:2)-, con seguridad Judá no hubiera cometido el error de solicitar el apoyo de Simeón. También es claro que, la duda que genera el hecho de ir a atacar de primero confiando meramente en la suerte es comprensible y quizás por eso nuestro Amoroso Padre Dios les perdonó la desconfianza y, a pesar de las dudas de la tribu de Judá, Yahweh puso en las manos de Judá a los cananeos y a otros pueblos aledaños (Jueces 1:4)-.

Sé que muchos al leer estas letras rasgarán sus vestiduras y gritarán "HEREJE", simplemente porque les informo que Israel 'Echaba Suertes' para Consultar a Yahweh. ¡Pero es que no le quedaba de otra! A casi todos los jugadores -por no decir a todos- nos toca conformarnos con Las Señales. Así que vayan ejercitándose al respecto. Por cierto que, entre líneas (Señales) podemos leer que, uno de aquellos reyes derrotados (Adoni Bézec), reconoció que fue sometido al Dharma, para que purgara sus malos comportamientos. ¡Misterios de la fe!!!

LOS JUECES

Casi al inicio del Libro de Jueces (versículos 27 y siguientes del capítulo 1) leemos acerca de la extraña sobrevivencia de ciertos pueblos que, pese a haber sido derrotados, Israel mantuvo con vida a la mayoría de los pobladores. Esta ocurrencia ya se la había aclarado nuestro Amoroso Padre Dios a Moisés, cuando Le Explicaba que Él Ahuyentaría de la presencia de Israel a todos esos pueblos aledaños a Canaán, pero que no los expulsaría a todos en un mismo momento, para que no se fuese a quedar desierta la tierra -(Éxodo 23:29)-.

También en el Libro de La Sabiduría, reconociendo que nuestro Amoroso Padre Dios Es Clemente y Misericordioso, se nos asegura que Yahweh no Había Destruido del todo a aquellos pueblos, para darles la oportunidad de arrepentirse -(Sabiduría 12:3-11). Nuestro Amoroso Padre Dios contaba con que Israel cumpliera con su Misión de Evangelizar a aquellos pueblos paganos y los convirtieran al monoteísmo.  

De allí que, en el Libro de Jueces se nos aclara que, la verdad de La Decisión de dejar con vida a una buena parte de los pobladores de aquellas tierras, era para probar al pueblo de Israel, en atención a confirmar que no se dejarían seducir por estos sobrevivientes, cuando les invitasen a servir a falsos dioses -(Jueces 2:22)-. Pero ocurrió que, cuando murieron Josué y todos los de la generación que habían conquistado aquellas tierras por El Poderoso Brazo de Yahweh, les sucedió otra generación que no conocía a Yahweh ni lo que había hecho por Israel -(Jueces 2:10)-.

Ésta nueva generación hizo todo lo que desagrada a Yahweh y comenzaron a adorar a falsos dioses. Evidentemente esa nueva generación no era consciente de la promesa que habían hecho sus padres a Yahweh, por lo que podemos suponer que, una vez más Israel no realizó eficientemente la tarea para la que habían sido 'Elegidos', porque no lograron convencer a los sobrevivientes de aquellos pueblos acerca de La Existencia de El Único Dios Verdadero y, lo que es peor, tampoco lograron convencer a sus propios hijos, quienes abandonaron a Yahweh, el Dios de sus padres -(Jueces 2:12)-.

Lógicamente, por muy 'Escogido' que haya sido el pueblo de Israel, el fallar a la Misión para la que habían sido 'Escogidos' implicó el ser Sancionados, una vez más, una y otra vez, haciéndolos esclavos de aquellos pueblos cuyos dioses decidieron adorar -(Jueces 2:3)-. Ocurrió entonces que, cuando Israel emprendía alguna campaña en contra de algún pueblo, Yahweh Se Ponía a Favor del pueblo contrario a Israel, para que Israel fuera derrotado. Les parecerá un 'loco absurdo' pero, cuando nuestro Amoroso Padre Dios Te Selecciona, debes esforzarte por realizar la tarea para la que fuiste 'Seleccionado', sino en vez de tener a nuestro Amoroso Padre Dios de tu lado, Lo Tendrás en tu contra, porque Preferirá Presionarte a ti, que eres el 'Seleccionado', que a tus opresores, que quizás no merezcan ser corregidos, porque no merecen ser salvados. Porque El Señor a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita -(Proverbios 3:12)-.

En este orden de ideas, es comprensible que, para Poder Cumplir con La Promesa Hecha a Abraham, nuestro Amoroso Padre Dios Tenía que Tratar de Hacer que ese pueblo de dura cerviz reaccionara de alguna manera. Consecuentemente, les enviaba duras Pruebas para intentar de llamar su atención y procurar reencaminarlos, 'Seleccionando' a ciertas personas para que les recordaran las promesas hechas por sus padres a Yahweh y la obligatoriedad heredada de cumplirlas. A estos 'Seleccionados' se les conoce como 'Los Jueces', los cuales nuestro Amoroso Padre Dios Les Enviaba en medio de alguna prueba, casi siempre después que el pueblo de Israel reconocía que habían fallado y clamaban a Yahweh.

El papel que le correspondía a los jueces es difícil de dilucidar, porque el verbo hebreo 'Safat' tiene doble significado, dado que significa propiamente 'juzgar', pero también significa 'gobernar'. De hecho, pudiéramos decir que estos Jueces eran propiamente 'gobernadores', por no decir 'reyes', aunque no de todo Israel, sino del territorio en donde se le consideraba Juez. Pero estos 'jueces' los suscitaba Dios como 'salvadores' -(Jueces 2:16)-, cada vez que Israel necesitaba de algún 'guía', para reencontrar el Camino hacia La Verdadera Fe. Tristemente, el objetivo de redireccionar a Israel, lo lograban brevemente, porque muchas veces el pueblo de Israel volvía a prostituirse, siguiendo a otros dioses, incluso cuando aún se encontraba vivo el juez que Yahweh Había Designado, para redireccionarles.

Los Jueces que se nos mencionan en el Libro de Los Jueces, más que jueces -(Éxodo 16:18-20)-, eran propiamente Profetas, porque, aunque no 'hablaran de eventos futuros', exhortaban al pueblo a dejar sus idolatrías. Como habrán de imaginarse, no me puedo detener a escribirle lo que dice el Libro de Los Jueces acerca de los Jueces que en él se mencionan, porque esa es tarea de ustedes. Yo trataré de esbozarles algunas entre líneas que logre dilucidar en medio de tan interesantes historias.

Primeramente, les aclararé que, la mayoría de los eventos que se narran en el Libro de Jueces, ocurrieron cerca de 1.200 años a.C. Pero esto no quiere decir que nuestro Amoroso Padre Dios Dejó de Enviar Mensajeros a Su Pueblo Escogido y a toda La Creación después de aquellos eventos. Es lo mismo que les aclaro a aquellos, seguidores de corrientes religiosas distintas al judaísmo, que les da por asegurar que sus guías espirituales son 'el último profeta', que Ha Enviado Dios, para corregir a toda la humanidad, la cual es verdaderamente Su Pueblo, porque toda La Creación Le Pertenece, aunque no todos le rindan culto. Eso es como asegurar que Dios Ha Dejado de Ser Dios. ¡DIOS NO PUEDE DEJAR DE SER VERBO!!!, porque Siempre Es Acción Salvadora.

En el Libro de Los Jueces, se mencionan apenas doce Jueces de los muchos Jueces o Profetas que nuestro Amoroso Padre Dios Ha Enviado a nuestros Mundos para Intentar de Guiarnos Hacia Él. Justamente, estos doce Jueces quieren representar a todos los creyentes de la historia de la humanidad, los cuales se encuentran representados en las doce tribus de Israel, aunque no todos los descendientes de Israel se comportaron como creyentes. Estos doce Jueces fueron:

OTNIEL. Nombre que significa 'León de Adonay (Dios)'. Era el hermano menor de Caleb (Audaz y Fiel, como un perro), que se distinguió por capturar al pueblo de Quiriat-sefer y recibió como recompensa a Acsa, la hija de Caleb, como esposa, por ayudarle a conquistar el territorio de Hebrón -(Josué 15:13-20)-. De manera que, de alguna forma o manera, Otniel pertenecía a la tribu de Judá (Yahweh Sea Alabado), aquel de quien su papá (Jacob = Israel) había profetizado: "Cachorro de león es Judá..." -(Génesis 49:9)- y como a hijo de león le sale melena, pues el primer Juez tenía que ser descendiente de la tribu que dominaría al resto de las tribus. Recordarán ustedes que, Caleb el hermano mayor de Otniel, junto a Josué, fueron los únicos de los doce exploradores que envió Moisés para explorar Canaán y sus alrededores, antes de conquistarla, que manifestaron que Dios ayudaría a los israelitas para que conquistaran a Canaán -(Números 14:6-8)-. También recordarán que, la fe del resto de los exploradores no era la misma que la de Caleb y Josué, por lo que los otros diez exploradores cayeron muertos repentinamente -(Números 14:37)- y el resto de los israelitas, que en aquel momento tenían más de veinte años, fueron penalizados a morir en el desierto, con excepción de Caleb y Josué, quienes si fueron autorizados a morar en La Tierra Prometida -(Números 14:26-37)-. Ahora bien, recordando aquí y recordando allá, hemos de concluir que, Si Otniel conoció a Caleb y luchó junto a él para conquistar Hebrón y además fue Juez de Israel por cuarenta años -(Jueces 3:7-11)-, queda claro que, después de la muerte de Josué, debió haber pasado muy poco tiempo -meses quizás- para que Israel volviera a hacer lo que a Yahweh no le agradaba, lo cual les mereció ocho años bajo el yugo del rey de Edom, como penalización por inclinarse a adorar a otros dioses. Es impresionante la débil fe de los israelitas, quienes pese a contar con la Portentosa Manifestación de Dios en su historia, olvidaban prontamente al Dios de sus padres, para servir a otros dioses.

EHÚD: Nombre que significa 'Aliado'. Nombre que le calaba muy bien porque, cuando los israelitas terminaron de presentar el tributo al rey de Moab y se retiraron de su presencia, Ehúd antes de retirarse volteó y le dijo: "¡Tengo un mensaje secreto para ti, oh rey!" y, quizás por ser un obeso curioso, el rey inmediatamente gritó: "¡Silencio!", haciendo señas para que todos, menos Ehúd, salieran de la habitación, para que no escucharan el secreto de Ehúd. Esto nos hace suponer que el rey de Moab vio a Ehúd como un 'aliado' y no temió quedarse a solas con él en la habitación, en donde Ehúd le dio muerte al rey, porque sabía que un pueblo sin su rey era un pueblo en vergüenza, fácil de derrotar. De hecho, era tanta el desánimo de los moabitas, por saber que su rey había muerto, que aún siendo más numerosos que los liderados por Ehúd, no pudieron resistirle en batalla y "Aquel día fue humillado Moab bajo la mano de Israel, y el país quedó tranquilo ochenta años" -(Jueces 3:12-30)-. En la narrativa de los hechos, acaecidos en aquel extraño encuentro, entre un rey y un tributador, queda en evidencia la estupidez humana, tanto del rey como de sus súbditos, porque la creencia de aquellos tiempos era que el rey era realmente dios y, consecuentemente, nadie podía hacerle ningún daño, por el temor que había de dañar o molestar a dios o a su escogido para representarle. Era tanto el miedo que se tenía de ofender al rey, para evitar molestar a dios, que los sirvientes del rey de Moab, al ver las puertas cerradas y aseguradas, no quisieron molestarle porque se dijeron entre sí: "Seguro se está cubriendo los pies en el aposento de la galería fresca" -(Jueces 3:24)-, porque les costaba decir -vulgarmente- lo que realmente estaba haciendo.

SAMGAR: Su nombre aparentemente significa 'Fugaz', quizás porque se tienen pocos datos acerca de éste juez. Aunque el nombre de su papá es semita (Anat), antes de la llegada de Israel a Canaán, había una diosa cananea llamada Anat, por lo que algunos suponen que Samgar no era propiamente descendiente de un israelita sino de un cananeo. Algunos piensan que, pese a no ser israelita, lo incluyeron en el Libro Jueces porque "él también salvó a Israel" -(Jueces 3:31)-, dándole muerte, él solo, a seiscientos filisteos, lo cual era la tarea propia de los Jueces.

DÉBORA: Nombre que significa 'Abeja o Trabajadora como la abeja'. Las entre líneas de ésta 'jueza', son interesantes porque, pese a ser la llena de El Espíritu de Yahweh, para fungir como 'jueza de Israel', al ser Israel una sociedad patriarcal, les costó mucho registrarla como 'jueza' y, consecuentemente, su historia se registró como "Débora y Barac", porque una mujer no podía guiar las tropas de Israel en ninguna batalla y le asignaron ese trabajo a Barac, cuyo nombre significa 'Rayo'. De manera que, la Abeja zumbaba y el Rayo picaba. ¡Son los Misterios de El Gran Juego!!! También es interesante leer que, Débora surge varios años después de la muerte de Ehúd, debido a que Israel, una vez más, ante la ausencia de un Guía creíble, volvió a hacer lo que desagrada a Yahweh -(Jueces 4:1)-. Queda en evidencia que Samgar no sustituyó a Ehúd como Juez, sino que fue Débora. Esto es así porque, aunque el Libro presenta a algunos de los Jueces como si hubieran 'juzgado o gobernado o guiado' a todo Israel, la realidad es que los Jueces generalmente actuaban en los límites de una ciudad o grupo de ciudades, según se las habían asignado a cada tribu, en la distribución señalada por Yahweh. Además, la sucesión de los Jueces, según la narrativa del Libro, no es necesariamente cronológica. Ocurre también que, según la narrativa del Cántico de Débora -Jueces 5-, algunas de las tribus de Israel no participaron en la batalla en contra de Sisara, jefe del ejercito de Yabín, rey de Canaán, lo que deja en evidencia que, estos reyes paganos, de los que se nos habla en el Libro Jueces, no dominaban, en un mismo momento, a todas las tribus de Israel en su conjunto sino a un grupo de las tribus. De hecho, la mayoría de estos reyes surgieron del remanente de los pueblos que Israel había derrotado, en las campañas realizadas por Moisés o por Josué, para conquistar La Tierra Prometida, pero que decidieron dejar con vida.

El quinto Juez del cual se nos escribe en el Libro Jueces es Gedeón, pero acerca de Gedeón les escribiré un artículo en particular, debido a la gran cantidad información oculta entre Las Líneas de La Palabra Divina. Igualmente haré con Jefté y Sansón, cuyas narrativas, en el Libro Jueces, son muy aleccionadoras. De manera que, en éste puesto quinto simplemente les nombraré a 5 Jueces, cuya narrativa es muy escueta. De hecho, pareciera que los colocaron allí simplemente para completar a los 12 Jueces, porque ni siquiera pareciera que hubiese hecho falta que esos 5 Jueces existieran, puesto que simplemente "surgen para salvar a Israel", pero no nos dicen de quién o de qué. Quizás lo que realmente ocurrió era que, al ser los gobernantes de Israel, salvaron a Israel evitando que se prostituyeran y fuesen tras falsos dioses. En el puesto 6 se encuentra TOLÁ, cuyo nombre significa 'Gusano o Larva' y fue Juez de Israel veintitrés años. En el séptimo puesto tenemos a YAÍR, viene del hebreo Yaw-Ere, que significa 'Yahweh Ilumina' y fue Juez de Israel veintidós años. El octavo Juez es JEFTÉ, de quien les escribiré un artículo aparte. En el noveno puesto se encuentra IBSÁN, cuyo nombre significa aparentemente 'Ilustre', aunque otros historiadores aseguran que significa 'Hijo de Jacob'. Algo particular sobre Ibsán es que nació y murió en Belén y tuvo treinta hijos y treinta hijas, a quienes casó con moradores de otras tierras, de manera que quizás en Ibsen se encuentre el origen del ecumenismo del cual nos vino a hablar Yeshuá. En el décimo puesto se encuentra ELÓN, cuyo significa es 'Roble o Fuerte como un Roble' y fue Juez de Israel por diez años. Poca cosa nos dice el Libro Jueces de Elón, sin embargo hay que considerar el hecho de que era hijo de Zabulón, sexto hijo de Jacob con Lea, cuyos descendientes fueron honorables guerreros, dispuestos a dar la vida por aquello en lo que creían. En el puesto 11 se nos presenta a ABDÓN, cuyo nombre significa 'Siervo o Servidor'. Algo extraño acerca de los denominados Jueces Menores es que parecen tenían una obsesión con los burritos. No sé qué tan significativo sea ese dato, que por parecer poco irrelevante quizás tenga mucha significación entre Las Líneas de La Palabra Divina, sobre lo cual no me detendré a elucubrar en este artículo. 

BUSCADME Y VIVIRÉIS

Antes de continuar esbozándoles las entre líneas de los Jueces que me quedaron pendientes, quiero hacer una breve pausa para aclararles algo, respecto al por qué Israel le costaba tanto cumplirle a Yahweh. En las introducciones de casi todos los Jueces, se nos indica que, la insistencia colectiva de Israel por defraudar a Yahweh acciona alguna Penalización o Prueba y estas Pruebas mueven al pueblo de Israel a clamarle a Yahweh por Su Auxilio y este clamor, casi colectivo, llega a Los Oídos de Yahweh y esto acciona el surgimiento de algún Juez o Guía para reorientar nuevamente a Israel.

En algunas de las narrativas de los Jueces, podemos dilucidar grandes enseñanzas, si prestamos interesada atención a lo narrado. Si prestan interesada atención a La Palabra Divina podrán descubrir grandes enseñanzas como descubrir qué fue lo que le quitó a Sansón la Fuerza que Yahweh le había otorgado, por haberse dedicado a Él en nazareato. Si prestan interesada atención a toda La Palabra Divina podrán descubrir que Todo Lo Que Espera nuestro Amoroso Padre Dios de todos nosotros es que creamos y le rindamos culto Solo a Él. Y esto a pesar de que Se Esconde de nosotros gran parte de nuestras vidas. Pero, ¿es qué acaso La Aparente Ausencia de nuestro Amoroso es para que nos olvidemos de Él? ¡Todo lo contrario! Cuando nuestro Amoroso Padre Dios Se Esconde es para que lo busquemos. Si lo piensas un poco, cuando juegas a las escondidas con tu papá y éste se esconde muy bien ¿Dejas de buscarlo y te olvidas de él, buscándote a otro papá? ¡Claro que noooo!!! ¡Porque de eso se trata el juego! ¡Hay que buscar a Papá hasta encontrarle! ¡BUSCADME Y VIVIRÉIS!!! -(Amós 5:4)-.

Para nosotros -seres espirituales materializados-buscar a Dios significa esforzarnos por Conocerle. Y a nuestro Amoroso Padre Dios sólo lo podemos llegar a Conocer si nos esforzamos por descubrirle entre Las Líneas de La Palabra Divina. ¡No nos queda de otra!!! Al estar materializados, aquellos que ontológicamente conocemos, se nos olvida y, consecuentemente, debemos esforzarnos por Recordar a nuestro Amoroso Padre Dios Tal Cual Es. Y debemos esforzarnos, por Descubrir a nuestro Amoroso Padre Dios, a pesar del miedo que nos han sembrado históricamente, al asegurarnos que "Si vemos a Dios moriremos". Si bien es cierto que esta afirmación aparece en La Palabra Divina, debemos de comprender que, ésta aseveración radica en la realidad de que nadie puede presentarse ante un rey sin estar presentable para tan magno encuentro. Ahora bien, si esto es así para el caso de un simple rey, ¿Cómo creen que debería ocurrir para encontrarse con El Rey de reyes?

Justamente, nuestro esfuerzo por encontrarnos con nuestro Amoroso Padre Dios, procurando Descubrirle entre Las Líneas de La Palabra Divina, nos va capacitando para tan Magno Encuentro. Si nos esforzamos diligentemente, en algún momento de nuestra búsqueda, nuestro Amoroso Padre Dios nos Dirá: "La Paz Sea contigo. No temas, no morirás" -(Jueces 6:23)-. Pero recuerden siempre, la dignidad de acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios nos Es Otorgada Solo por Él, pero sostener tan Hermosa Dignidad es responsabilidad nuestra. Así que, uno vez logrado tan Magno Encuentro, no se permitan el Alejarse de nuestro Amoroso Padre rindiendo culto a otros dioses (familia, casa, auto, trabajo, ... Baales -Jueces 2:11-).

 

 

Escrito por: Noel Méndez

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